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Buenas, fanátic@ de Prince of tennis! Esperamos tu participación en este foro que recién comienza... Oh, espera, ¿aún no sabes de qué va? Nah~ no te preocupes, te explico un poco del tema...

De seguro conoces un Fan Fic, ¿cierto? *ve aprovación por parte de la lectora* Bien, entonces no te costará comprender de qué trata este lugar...

El foro fue creado por una persona que adora escribir y leer las historiias de sus amigas, pero siempre pensó que no valía la pena tener tantas asombrosas historiias de Prince of Tennis desparramadas por todas partes de internet, así que se le ocurrió la loca idea de juntarlas todas en un sólo lugar. Así que, podríamos decir que:

Imaginación + lápiz y papel + tus personajes favoritos de Prince Of Tenis = ¡Este lugar!

Así que, si adoras escribir o quisieras aprender, y además amas este grandioso animé, ¿qué esperas? Regístrate y únete a este maravilloso foro que te estará esperando con los brazos abiertos Very Happy

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    Maid Coffee

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    Nombre Personaje: Ayumi Shishido
    Grado: Primero
    Escuela: Seigaku

    Maid Coffee

    Mensaje por Ayumi el Vie Abr 22, 2011 11:35 pm

    Maid Coffee


    Miedo.

    Si hubiera una palabra que pudiera describir lo que sentía en ese momento, sería miedo. Desde que tenía memoria le habían dicho que aquello podría suceder, pero simplemente nunca hizo caso a las advertencias de sus hermanos mayores. ¿Por qué? Porque, simplemente, no le entraba en la cabeza que alguna persona pudiera ser tan malvada de querer hacerle daño a tan hermosa y bella criatura.

    Y ahí estaba ella acorralada en un callejón, sin tener la menor idea de qué hacer. La rodeaban tres grandes sujetos, todos completamente vestidos de negro, hasta con sombrero y gafas a juego. Sabía que algo malo sucedería cuando se dio cuenta que la habían estado siguiendo durante un buen tiempo. ¿Qué era lo que querían? A su mejor amigo, y daría lo que fuera para proteger al pequeño Ritsu.

    ¿Y dónde estaba él? Pues si, escondido atrás de la pequeña espalda de la pelirosa, y al igual que ella, sabía lo que estaba a punto de suceder. La muchacha intentó buscar algún lugar por el cual escapar, pero simplemente no había escapatoria alguna. Sólo tenía en mente una cosa...

    —Ritsu, vuela lo más lejos que puedas, es la única salida—sentenció en un susurro casi inaudible.

    —P-Pero... —intentó contradecir, pero la chica no se lo permitió.

    —Por favor —persuadió, a lo cual luego de unos segundos, recibió una respuesta afirmativa.

    —Bien. Iré por Ryou y Kenta.

    Sin esperar respuesta alguna, voló lejos, intentando de todos modos evadir los extraños objetos que le lanzaban los misteriosos sujetos de teñida oscura. Ayumi sólo puedo ver cómo aquella pequeña hada con complejos gatunos se alejaba a la distancia, además de ver que dos de ellos salían corriendo para capturar a Ritsu.

    Sus rodillas empezaron a temblar.

    ~*~


    —Nyah~!! —gritó desesperado el pequeño neko, al darse cuenta que era perseguido… nuevamente.

    Los dos adultos, ya algo mayores, seguían al Shugo a todo lo que sus piernas daban; o sea, a una gran velocidad. Pareciese que hubieran estado entrenados para aquello.

    Ritsu intentó evadirlos escondiéndose en todas las partes posibles, pero nada era suficiente para perderlos por completo.

    ¿Cómo rayos fue a terminar así?

    ~*~

    Y digamos que Ayumi no estaba en una situación aún mejor. El opresor que se quedó con ella se acercaba cada vez más, como si se estuviera acercando a un pequeño pajarillo: lento, para intentar evitar que el animalito saliera volando.

    La joven muchacha estaba asustada, muy asustada. Pero debía aceptar que estaba aún más preocupada por Ritsu, él si que exaltaba fácilmente, y que aún hayan salido dos sujetos tras él, preocupaba de sobremanera a la chica.

    No había otra alternativa, de alguna forma tendría que esquivar al sujeto para poder ir a ayudar a su amigo, pero de que saliera victoriosa del encuentro, lo veía bastante difícil.

    Hasta que un pequeño rayo de luz se dio paso entre las oscuras nubes y justamente, sin saber cómo, una de las espesas sábanas que colgaba de las altas ventanas del callejón cayó directamente sobre aquella persona, apresándolo.

    Ayumi ya iba a empezar a correr, hasta que vio a una pequeña Shugo cargando una espesa cuerda, con la cual empezó a amarrar aquel trozo de tela tan grácilmente que ni se dio cuenta cuando ya estaba terminando el último nudo.

    Sólo pudo sonreír para sus adentros. Había sido salvada, otra vez. Y sí que estaba agradecida de ello. La pequeña hadita de cabellos anaranjados había llegado en el momento preciso, pero… ¿Y su dueño?

    …O dueña” fue lo que pensó la pelirosa al ver como una chica, aparentemente estudiante aún, aparecía en aquel oscuro callejón. La Shugo se acercó a ella, y ya estaba por entablar una conversación con ellas, pero se acordó de algo aún más importante: Ritsu.

    Con las pocas fuerzas que le quedaban, empezó a correr, pero no alcanzó a llegar ni a la esquina cuando divisó a otra chica con el pequeño gato entre sus manos, además de otro Shugo en uno de sus hombros.

    —A-Ayumii~ —lloriqueó el pequeño, lanzándose a los brazos de la pelirosa.

    —To~nto —le respondió sonriente a su Shugo, mientras lo rodeaba delicadamente con sus brazos.

    Pero sí, el poco valor que había podido acumular por la situación que acababa de vivir se esfumó tan rápido como llegó, y sus bellos ojos azulados lentamente se empezaron a llenar de unas pequeñas lágrimas.

    Las otras dos chicas rieron cálidamente.


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    Nombre Personaje: Kira Hatake
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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kira Hatake el Lun Mayo 02, 2011 3:25 pm


    Conociendo al personal

    A pesar de que Ayumi aún estaba emocionada por todo lo ocurrido en apenas unas horas, se obligó a si misma a dejar de llorar, no quería montar una escena delante de aquellas desconocidas que le habían salvado la vida a ella y a su Shugo, Ritsu. Cuando las lágrimas dejaron de descender por su delicado rostro, se giró hacía aquellas dos jóvenes mirándolas cautelosa, no podía fiarse de nadie, no después de lo ocurrido.

    Una de ellas era rubia, con una melena muy larga, sedosa y lisa. Sus ojos eran de un azul muy intenso y daba la sensación de poder ver el mismísimo cielo a través de ellos. Era bastante alta y delgada, pero aún así se podía apreciar curvas femeninas bajo sus ropas anchas. La otra chica tenía una cabellera de un rubio cenizo recogida con una cinta de color verde y unos hermosos ojos color café que le daban un aire de seriedad a pesar de su juventud. Era un poquito más baja que la otra chica y más delgada, pero igualmente bella.

    Tras el análisis detallado de aquellas chicas, se atrevió a hablar y cuando lo hizo notó su voz ligeramente más aguda y temblorosa de lo normal.

    - Gra...gracias por salvarme- Ayumi aún tenía entre sus manos a Ritsu y lo acariciaba suavemente mientras éste emitía unos pequeños ronroneos- Pero ¿Quiénes sois?

    - Te lo diremos, pero no aquí, debemos ir a un lugar seguro- comentó la joven de ojos marrones.

    - ¿Conoces algún sitió donde podamos hablar?- preguntó la otra con una cálida sonrisa.

    - Creo que sé de un lugar...- dijo Ayumi haciendo un gesto para que las otras chicas la siguieran.

    ***

    La puerta sonó al abrirse gracias al repiqueteo de unas campanillas puestas en la entrada. La muchacha de cabello rosado entró y sus ojos esmeraldas tardaron en acostumbrarse a la repentina luz de aquel restaurante. Había olvidado que había caminado por las calles más oscuras gracias a la poca luz que proporcionaba la luna. La fuerte luz del lugar la desconcertó, pues se sentía más cómoda caminando por la oscuridad.

    - Ayumi- se sintió a alguien llamarla- ¿Dónde has estado? ¿Por qué tardaste tanto en venir?

    - Te hemos estado llamando a tu móvil, pero no lo cogías- era la voz de una chica.

    El primero en hablar se acercó a ella y la abrazó con tanta fuerza e intensidad, que la gorra que llevaba sujeta a la cabeza se le cayó al suelo. Ayumi se sintió conmovida, su hermano pocas veces la abrazaba con aquella efusividad, realmente se había preocupado por ella. La otra chica apoyó su mano en la cabeza de la muchacha de pelo rosado y la acarició con ternura. Apoyado contra el recibidor estaba un joven de cabello grisáceo que la contemplaba emocionado, pero sin acercarse demasiado, no quería molestar a los tres hermanos

    - Ayumi ¿Qué es lo que ha ocurrido?- preguntó otra vez su hermano mayor.

    - Ryou, Kenta... Choutarou os lo voy a contar, pero ellas dos me ayudaran- dijo mirando, separándose un poco del chico y mirando hacia la puerta.

    Las dos jóvenes que la habían salvado, entraron. Aquel lugar parecía un restaurante en los que las camareras se vestían con un traje de sirvienta y atendían a sus clientes como si estos fueran sus amos, algo muy popular en Japón. Era lo que se conocía como “Maid coffee”.

    La muchacha de ojos azulados se agachó y recogió la gorra que se le había caído a Ryou y se la tendió.

    - Toma, esto es tuyo- dijo ella.

    - Gracias- su voz sonó más sería y fría de lo que había pretendido, pero a la muchacha no pareció importarle pues le sonrió amablemente.

    - Sentaos- dijo Choutarou señalando una mesa que había allí cerca.

    Se acomodaron en las confortables sillas de felpa blanca y quedaron sentados en un círculo perfecto. Los dos hermanos y el chico de pelo grisáceo se intercambiaron miradas tensas y llenas de preocupación. Finalmente una de las dos chicas habló:

    - Soy Shizuka Shiraishi- se presentó clavando sus intensos ojos color café en Ayumi.

    - Yo soy Kira Hatake, encantada de conoceros- dijo aquella divertida.

    - Nosotros somos Ayumi, Kenta y Ryou Shishido, somos hermanos- presentó la chica de pelo rosado, señalando al joven de la gorra y la otra muchacha – Y él es Choutarou Ootori.

    - Gusto en conocerlas- dijo él.

    - Bueno... ¿Qué fue lo que ocurrió?- preguntó Ryou impaciente por saber lo que había sucedido.

    - Iba de regreso a casa cuando unos hombres de negro empezaron a seguirme hasta acorralarme en un callejón sin salida- explicó Ayumi tragando saliva-. Pensé que iban a hacerme daño o peor aún... pensé que iban a matarme.

    - ¿Y por qué querrían hacerte daño?- preguntó Ootori preocupado.

    - Etto...- Ayumi estaba dubitativa no sabía si podía contar todo lo que sabía.

    - Le hicieron daño por su Shugo- Shizuka tenía una expresión seria, pero su voz era cálida e incluso amistosa.

    - ¿Shugo?- más que interrogación sonó con sorpresa la voz de Kenta.

    - Es el hadita que acompaña a Ayumi, su compañero y su amigo más íntimo- explicó Kira entrelazando sus manos sobre la mesa- Los Shugos no todo el mundo los puede ver, solo son capaces de hacerlo aquellos que también tienen uno.

    - Además esa hadita tiene un poder muy fuerte y puede llegar a influir en la energía de su dueño- añadió Shizuka.

    Se hizo un incómodo silencio, pues unos parecían tener muchas preguntas por hacer y otros parecían tener muchas explicaciones que dar, pero ninguno sabía por donde empezar. Shizuka y Kira intercambiaron una mirada que solo ellas supieron entender.

    - Mi hadita se llama Logie, es un poco energética y atrevida, así que no dudará en decir lo que piensa de algo, pero no le hagáis mucho caso- Kira movió sus manos como si sostuviera algo entre ellas.

    - Y mi Shugo es Zero y es un poco serio y orgulloso pero tiene buen corazón.

    Ayumi sonrió al ver a los dos Shugos correteando sobre la mesa, pero no pudo evitar sentirse sorprendida cuando comprobó que tanto sus hermanos como Choutarou también estaban mirado a las haditas, lo que significaba que ellos también tenían un Shugo.

    - Esperad ¿Los pueden ver? Eso significa que también tenéis un Shugo- exclamó la de pelo rosa- ¿Por qué no me lo habíais dicho?

    - ¿Es que acaso tu me contaste a mi que tenías un hadita?- contraatacó Ryou.

    - Al parecer todos lo hemos ocultado, pero ahora mismo eso no tiene importancia- dijo Choutarou con aire tranquilizador, se notaba que ya había actuado como mediador en muchas peleas de aquellos dos hermanos- ¿A vosotras también intentaron quitároslos como a Ayumi?

    - Sí, aunque fue hace mucho tiempo, cuando tenía siete años y apenas recuerdo como sucedió, pero fue mientras regresaba a casa después de colegio. Dos hombres de negro aparecieron e intentaron meterme dentro de una furgoneta con Logie- explicó ella acariciando la cabecita de la hadita- No sé cómo, pero ella consiguió liberarme de aquellos hombres.

    - A mí me pasó algo parecido, pero fue mientras estaba en la escuela- Shizuka cerró los ojos un instante intentando visualizar aquel momento del pasado-. Durante el recreo, mi profesor de inglés me llamó al despacho de los profesores para comentar mi último examen, fue entonces cuando intentó arrebatarme a mi Shugo y a la vez llevarme con él. Por suerte entró otro maestro y aquel que intentó secuestrarme tuvo que huir sin más.

    -Nosotras dos nos conocimos poco después cuando intentábamos salvar a otro chico de las garras de los hombres de negro- dijo Kira mirando a los cuatro jóvenes que se encontraban delante- Y desde entonces, prácticamente no nos hemos separado.

    -¿Y por qué querrían secuestraros a vosotras y a vuestros Shugos?- preguntó Kenta.

    - No lo sabemos, aunque es casi seguro que se trata sobre la energía y el poder que éstos tienen- dijo Shizuka.

    - Lo hemos intentado averiguar, pero nunca conseguimos nada que nos ayude a saber por qué están haciendo eso- añadió Kira- Y aún tenemos suerte de poder ayudar a otras personas.

    - ¿Podrían volver a atacarme?- preguntó Ayumi y por primera vez dejó que su Shugo saliera a la vista de sus dos hermanos y el chico de cabellera gris.

    - Sí, por eso será mejor que siempre estés acompañada, nunca sola- contestó Shizuka con voz profunda- Si hubiese una manera de que pudiéramos estar juntos para protegernos los unos a los otros… - dijo pensativa.

    - Bueno aquí hacen falta empleados- sugirió Choutarou señalando un papel que había colgado en la pared en el que se pedía una camarera y una cocinera- Así podríais estar por aquí.

    - Yo sé cocinar- sonrió Kira.

    - Yo no sé tomar pedidos ni servir a personas, pero supongo que puedo aprender- dijo la chica de pelo rubio cenizo.

    - Entonces, chicas, bienvenidas al Maid coffe de la familia Shishido- añadió Kenta abriendo sus brazos.


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kath Law el Sáb Mayo 14, 2011 6:15 pm

    3. Primer dia de trabajo

    Sí, aquellas chicas que habían ayudado Ayumi ahora eran parte del personal del Maid Coffe de la familia Shishido. A Kira le gustaba cocinar y lo hacia realmente bien, todo lo que preparaba le quedaba delicioso, Shizuka por su parte había trabajado en mas cosas pero jamas en un coffe, pero estaba feliz de hacerlo, de seguro aprendería muchas cosas.

    El primer día de trabajo las chicas llegaron a la hora que les habían indicado que comenzaban a trabajar en el Coffe, la campanita de la entrada sonó. La chica de cabellos rosa corrió a saludar a las chicas.
    por fin llegaron- sonrió dulcemente, de tras de ella venia Ryou con dos bolsitas en la mano una llevaba el nombre de Kira y el otro el de Shizuka.

    - Hola – saludo igual de frío que siempre- miren aquí tienen, serán sus uniformes de trabajo. Si necesitan algo mas me dicen.- Las dos chicas asintieron al tiempo y tomaron la bolsa que les correspondía. Kira abrió su paquete y sonrió inmediatamente, era el mejor uniforme de cocina que había visto, Shizuka miraba a Kira sonriente, si el de Kira era asi de bonito, seguro el de ella también. Comenzó a abrir su paquete, sus ojos se abrieron sorprendidos, era un traje Maid bastante bonito y elegante a la vez. Ambas fueron al vestier de empleados y se los colocaron.

    Kira salio sonriente, se sentía como en un programa de TV de cocina internacional, le encantaba aquel traje, Shizuka por su parte no salia aun del vestier.

    - sal Shizuka- comenzó a decirle Kira alegre.

    - No – decía la chica con las mejillas infladas detrás de la puerta.- esto es..- suspiro.

    - Sal dejame ver- decía Kira, la chica abrió la puerta. Era un magnifico vestido de Maid y se le veía bastante bien.-

    - que lindo esta tu traje- comento Shizuka- ¿quieres que cambiemos?

    - No- miro a Shizuka de arriba a abajo- ¿y por que no querías salir? Que lindo vestido.

    - Es que – la chica dudo un poco- esta muy alto.- si realmente estaba alto, Kira sonrio, tenia esa cara dfe cuando se le ocurría una idea, fue hasta su bolso y le entrego un paquetico a Shizuka.

    - Toma, las compre hoy antes de encontrarnos- la chica abrió el paquetico eran unas hermosas medias mas largas que las que el uniforme traía.- de seguro con estas te vas a sentir mas cómoda.- la otra chica estaba sonrojada de la vergüenza.

    - No Kira que pena contigo.- la chica le extendía de nuevo las medias.

    - Nada de eso- sonrió la chica- somos amigas no?- la otra chica asintio.- bueno pues colocatelas. - la otra chica le hizo caso y salio de nuevo con las medias puestas, realmente le salían muy bien al vestido. Logie el Shugo de Kira apareció, llevaba el mismo traje que ella. Kira comenzó a jugarle.

    - Que linda se ve Logie- sonrió Shizuka. En ese momento apareció Zero, vestido de Maid. Las chicas al verlo comenzaron a reír.

    - No es gracioso- comento Zero. Desapareció por unos segundos y volvió, ahora traía un smoking suit.-

    - definitivamente ese te sienta mejor- le comento Kira riendo.- tocaron la puerta.

    - Señoritas ya las están esperando afuera.- las chicas se miraron y asintieron. Ambas respiraron profundo era su primer día de trabajo y todo debía salir a la perfección.


    Las dos chicas salieron felices y comenzaron sus trabajos, algunos clientes ya esperaban afuera, Kira fue en dirección a la cocina y la otra chica fue directo a donde los clientes se encontraban, al parecer todo se les estaba dando bien, eran excelentes trabajadoras, ya llevaban mas de 2 horas haciendo el trabajo perfectamente, pero era el primer día por regla siempre saldría algo mal. Shizuka entro corriendo a la cocina a llevarle los pedidos a Kira.

    - que haces?- le decía la chica riendo al ver a su amiga con la cara llena de harina, la otra chica sonrió-
    me caí – su amiga la ayudo a levantarse, en ese momento entro Ryou

    - que hacen apúrense los clientes están empezando.

    Las chicas comenzaron a correr ellas eran un desastre sus compañeras trataban de ayudarlas estaban acostumbradas a tal actividad, pero Shizuka ya había entregado 2 veces el plato incorrecto al mismo cliente, habia tropezado y volteado un vaso de jugo sobre el vestido de una clienta, y casi le había puesto un pastel de sombrero a Kenta. Mientras que a Kira se le habia quemado un plato y había combinado dos postres, por suerte esto ultimo había encantado al cliente. En fin las hicas en su primer dia un poco desastrosas pero sobrevivieron.

    - que duro que ha sido- decía Shizuka sentada en uno de los sofás del lugar suspirando-

    - si, pero ha sido divertido no?- asentía la otra chica alegre.

    - Sabes me da la impresión que le caíste bien a Ryou – la chica volteo a verla como si no se lo creyera- si no me mires asi, elogio bastante tu comida - ^^ - y el nuevo postre que inventaste´-sonrió feliz. La otra chica se puso un poco roja.

    - bueno por hoy han terminado- comenzó secamente Ryou-

    - si no se preocupen mientras se acostumbran estarán bien- comento Kenta animando a las chicas.- mañana las vemos de nuevo.- las chicas sonrieron


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kira Hatake el Sáb Jun 11, 2011 6:30 pm

    Capitulo 4: Cuando las cosas empiezan a ir bien..

    El sonido de la campanilla, advertía a la pequeña de los Shishido que un nuevo cliente había entrado en el café. Decoró con una hermosa sonrisa su rostro y se dirigió hacia la puerta para recibir a aquella persona. Se sorprendió cuando vio a Choutarou Ootori mirándola un poco avergonzado y risueño. No entendía muy bien que era aquello que provocaba aquel sonrojo en el muchacho, pero cuando fijo su mirada en su indumentaria se dio cuenta que llevaba puesto el uniforme de Maid. Normalmente cuando su hermano iba a buscarla al trabajo para acompañarla a casa, Choutarou siempre lo iba con él, pero cuando llegaban al restaurante, Ayumi ya estaba vestida con ropa de calle. Por eso él estaba sonrojado, pues nunca la había visto con aquel vestido, y cabía decir que el traje de Maid era un poco corto, pero por suerte llevaban unos calzones, y la parte de arriba era como un corsé que se ajustaba bastante a su cuerpo.

    Ayumi se sintió de repente azorada, pero no por el vestido sino porque era Choutarou quien la estaba mirando. Desde pequeña se había sentido atraída por aquel muchacho de cabello grisáceo y hermosos ojos castaños, pero nunca había llegado a saber si es que estaba enamorada de él o simplemente le gustaba un poco. Lo único que tenía claro es que se le aceleraba el corazón cada vez que él estaba cerca y que sentía mariposas en el estomago cuando él la miraba. Pero dejando de lado aquellos profundos sentimientos que no le dejaban pensar bien, Ayumi volvió a sonreír.

    - Choutarou ¿Qué haces aquí tan temprano?- preguntó la chica de pelo rosado.

    - Hoy tenía tiempo libre y he pensado que podría hablar contigo.

    Ayumi recordó que era sábado y que normalmente los fines de semana su hermano Ryou y Choutarou entrenaban tenis para el club de la universidad. Estaba segura que su hermano se iba a enfadar mucho si descubría que su amigo estaba allí en el restaurante antes que entrenando con él, pero se sorprendió al ver al chico de la gorra sentado en la barra charlando con Kenta.

    - ¿Y de que querías hablar conmigo?- Ayumi estaba intrigada.

    - Te importa si hablamos en otro lugar- susurró él acercándose un poco.

    - Cla... claro vayamos al despacho.

    Ayumi le indicó el lugar y mientras caminaba notaba sus piernas temblar y se sintió pequeña en comparación a Choutarou. Cerró la puerta tras de sí y cuando se giró él estaba allí parado delante de ella, a apenas unos centímetros de distancia. Ayumi se puso tan nerviosa que pensó que se iba a desmayar, pero se esforzó por no hacerlo.

    - ¿Que es... lo querías decirme?- preguntó y su voz tembló mucho mientras pronunciaba aquellas palabras.

    - Ayumi te conozco desde hace bastante tiempo y eres mi mejor amiga a parte de tu hermano y quiero que sepas que tu eres la persona en quien más confío- mientras decía esto cogió de las manos a la muchacha- ¿Confías tu en mi?

    - Claro ¿que es lo que ocurre?

    - Solo quería estar seguro, quiero... que seas la primera...- parecía que Ayumi no era la única que estaba nerviosa- en ver mi Shujo.

    - Jiji... claro- rió nerviosa, por un momento había pensado que él le iba a decir algo distinto, algo como que le gustaba o que quería tener una cita, pero aquello era imposible.

    - Mira, este es Nikko- presentó Choutarou a un hadita que vestía elegantemente un traje de color verde- Es una persona muy amigable y respetuosa así que espero que se lleven muy bien.

    Tan rápido como Ritsu, el Shujo de Ayumi, vio al hadita del chico de pelo gris, se acercó y ambos empezaron a hablar como si se conocieran de todo la vida. Ayumi sonrió ampliamente mirando a los dos haditas, pero su sonrisa se congelo cuando Ootori la abrazó sin darle tiempo a reaccionar.

    - Choutarou ... ¿qué estás haciendo? - preguntó Ayumi sintiendo que se le aceleraba el corazón.

    - Solo quería agradecerte por darme la suficiente confianza para mostrar a Nikko- susurró él, no hacía falta hablar más alto- El día en que apareció mi Shujo, pensaba que estaba loco y que todo era mi imaginación, pero gracias a ti sé que es real.

    ***

    Kira con un soplido, cogió una escalera portátil y subió un par de escalones intentando coger un bote con unos condimentos para un nuevo plato para el caffe, pero estaba tan alto que no había manera de llegar hasta él.

    - Logie ¿Estás segura que no puedes cogerlo?- preguntó la rubia.

    - No, es demasiado pesado para mi- contestó la Shugo intentado moverlo, pero sin resultados.

    Hatake subió otro escalón y estiró al máximo su cuerpo para llegar al recipiente. Consiguió rozarlo con los dedos. “Solo un poco más” pensó ella alargando al máximo su brazo. Soltó una exclamación de alegría cuando consiguió cogerlo por fin, pero cuando iba a bajar por las escaleras de madera, su zapato se quedó enganchado y perdió el equilibrio, cayendo precipitadamente de espaldas hacia el suelo. Cerró los ojos por instinto, como si aquello le fuera a quitar el dolor de la caída. Pero pasaron los segundos y el golpe no llegaba, parecía estar suspendida en el aire. Cuando volvió abrir sus ojos, se encontró con el rostro impasible de Ryou.

    Él había conseguido cogerla antes de que cayera al suelo, y ahora la miraba con fijeza, clavando en ella sus ojos marrones en los azules de ella. Era como estar mirando directamente el cielo en un día de verano en que no había ni una nube que lo estropeara. Kira desvió rápidamente la mirada, no sabía porque, pero estaba más nerviosa que nunca.

    - Gracias.

    -¿Estas bien?- preguntó él con su particular tono frio.

    - Sí, no te preocupes- dijo la muchacha, moviendo le bote nerviosamente entre sus manos- Solo quería coger estas especias para probar un nuevo plato para el menú- explicó, pero no puedo evitar pensar- ¿Por qué no me deja en el suelo?

    - ¿Por qué no me pediste ayuda? Yo podría haberlo bajado por ti- afirmó el muchacho.

    La dejó con delicadeza que Kira tocará con los pies al suelo, una delicadeza que sorprendió a la rubia, que sonrió agradecida.

    - No sabía que estabas aquí, normalmente no vienes tan temprano, pero si lo hubiese sabido no hubiese dudado en pedírtelo- dijo la muchacha abriendo el bote y echó un poco de aquellas hierbas sobre el plato en el cual había estado trabajando durante aquella mañana- Oye ¿Puedo hacerte una pregunta?

    - Depende de que se trate- contestó el muchacho con brevedad.

    - Como tu también tienes un Shujo, me preguntaba cómo se llamaba- cuestionó terminando el plato de comida.

    - ¿Cómo se llama?... Ayari- Ryou parecía sorprendido porque le preguntara acerca de su Shujo.

    - Es un bonito nombre- Kira lo miró de reojo- Solo espero que algún día lo traigas para poder presentarme- su risa fue dulce.

    Después de aquel comentario hubo un extraño silencio entre ambos. Ryou no se le había pasado por la cabeza llevar a Ayari al Caffe, era algo de lo que no estaba muy seguro. Miró a Kira, parecía estar muy entretenida preparando aquel plato.

    - ¿Qué estás haciendo?- preguntó, disimulando su curiosidad.

    - He pensado que como se acerca San Valentín, podríamos ofrecer a los clientes un menú especial de “enamorados”. ¿Qué te parece?

    - San Valentín es una pérdida de tiempo y de dinero- razonó Ryou Shishido, sentándose en una silla.

    - Puede ser, pero hay gente que le gusta celebrarlo y ya he estado hablando con tus hermanas y les parece buena idea- Kira suspiró y cogió su plato- He pensado que podrías probarlo tu primero, si te apetece claro.

    - Está bien- el muchacho se volvió a acercar a Kira y
    cogió el tenedor que está le tenía preparado con algo del pastel que había preparado.

    Shishido se llevó la comida a la boca y la saboreó. Era un pastel de delicioso chocolate, con una capa de fresa y otra de nata, por los bordes llevaba toppings con forma de corazoncitos de distintos colores, por encima había algo espolvoreado que daba un sabor agridulce que contrastaba con la dulzura del chocolate. Era un pastel hecho exclusivamente para que se comiera en pareja. Para Ryou fue una explosión de sabores y texturas, estaba realmente rico.

    - ¿Qué tal?- preguntó impaciente Kira.

    - Está… bueno- aunque no expresaba lo mucho que le había gustado, pareció que la muchacha se conformaba con ello.

    - ¿Has visto Logie? Ha dicho que está bueno. Ya podemos enseñárselo a Ayumi-chan y a Kenta-chan- sonrió alegremente la rubia- Gracias Ryou-kun- y sin pensárselo depositó un beso en la mejilla del joven Shishido.

    - De… de nada- dijo serio el chico de la gorra, pero dándose la vuelta para que no viera que se había sonrojado. Normalmente las chicas no actuaban de aquella manera tan cariñosa y menos con él.

    ***

    Shizuka se recolocó su traje de Maid y salió afuera de los vestuarios de los empleados dispuesta atender a un nuevo cliente. Se dirigió a una de las mesas y habló con toda la educación que le fue posible.

    - Querido Amo, siento la demora ¿que le gustaría tomar?- preguntó la chica de pelo ceniza.

    - ¿Desde cuándo trabajas aquí Shizuka?- aquella pregunta fue tan repentina que la muchacha levantó rápidamente la cabeza de su libreta donde apuntaba los pedidos de los clientes.

    Delante de ella había un apuesto joven de cabello grisáceo y de hermosos ojos color avellana. En su mirada había una mezcla entre sorpresa y diversión que irritó levemente a Shizuka. Suspiró, no podía ser, ¿qué hacía él en aquel lugar? Resignada apoyó ambas manos en la mesa, plantando cara aquel chico.

    - Como puedes ver, Kuranosuke, estoy trabajando aquí como Maid- contestó ella- ¿Y tú?

    - Llegó a mis oídos que una linda chica de cabello rubio ceniza había empezado a trabajar aquí en el restaurante y había pensado en echarle un vistazo- Kuranosuke decoró su rostro con una sonrisa jovial y dulce.

    - ¿Has venido a molestarme?- más que una pregunta parecía como si fuera algo obvio.

    - Parecerá mentira, pero no. He venido porque trabajo aquí, soy el encargado del restaurante de la familia Shishido- explicó él.

    - ¿Entonces no deberías ponerte a trabajar?

    - ¿Así sin más? ¿No me traerás un café?- replicó él divertido.

    - Lo siento, pero tengo clientes que atender- Shizuka empezó a caminar alejándose de la mesa el apuesto muchacho.

    - ¿Por qué no me llamaste Shizuka? Estaba preocupado por ti- Kuranosuke se levantó rápidamente de la silla y se acercó apresuradamente a ella- ¿Es porque somos medio hermanos?

    - No es por eso.

    - ¿Entonces, por qué?- preguntó él agarrándole delicadamente por el antebrazo.

    - Lo sabes perfectamente. Nuestro padre pensó que estaba loca cuando dije que tenía un Shujo y me ordenó que no me acercará a ti, no quería que te enganchara mis absurdas ideas sobre hadas- declaró Shizuka con tristeza.

    - No estás loca, yo te creo- dijo Kuranosuke apoyando una mano sobre la mejilla de la chica y acariciándola con ternura- Te quiero… y no quiero que te alejes de mi ¿entiendes?

    Había sido muy duro para Shizuka cuando la habían obligado a distanciarse de su único apoyo, su mejor amigo Kuranosuke Shiraishi. Era cierto que tenía a su madre, pero Kuranosuke era el único que la entendía a la perfección. Y ahora él estaba allí buscándola. Se sentía tan extraña, confusa, pero a la vez aliviada de saber que contaba con él. Se dejó llevar y no se apartó cuando él la envolvió en un abrazo protector, entregándole todo su cariño y su calidez.


    Última edición por Kira Hatake el Dom Jul 24, 2011 3:08 pm, editado 1 vez


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kath Law el Jue Jun 23, 2011 11:24 pm

    5. San Valentin.

    Todo iba saliendo bien durante las primeras semanas, San Valentin había llegado y a Ayumi se le habían ocurrido unos lindos trajes para festejarlos, por supuesto de color rosa. Las chicas estaban emocionadas para Kira y Shizuka era su primer San Valentin trabajando, llegaron ese día bastante temprano debían decorar todo el Maid Coffe. Kira comenzó preparando todos los pasteles y platos que ya había escogido para ese día especial, su traje era rosa bastante lindo y le quedaba genial, Logie por su parte también tenia su traje especial era un lindo vestidito con muchos corazones en él. Shizuka y Ayumi estaban sentadas en una de las mesas , haciendo corazones para decoración de las mesas y las paredes.

    - que lindo es San Valentin- Ayumi se veía bastante emocionada- todo lleno de amor y amistad, que lindo ya sabes a quien le darás tus chocolates Shizuka?- la chica volteo a mirar a otro lado no le gustaba mucho ese día.

    - No, desde que salí de secundaria ya no volví a entregar chocolates, siempre entregaba a un chico que me gustaba mucho y en el White day siempre iba a mi casa con las manos vaciás y el corazón roto.- sonrió y volvió a su cara dura- así que jamas lo volví a hacer.- asintió y siguió decorando-

    - ouch, bueno significa que ya encontraras a alguien- sonrió-

    - a quien le darás tus chocolates- pregunto Shizuka haciendo que la chica se sonrojara bastante.

    - E..Etto- dudo un poco, no sabia que contestar, es mas un no decidía si los iba a entregar o no- pues...

    - Ayumi- Kira había entrado a la habitación salvando a la chica de responder- tus chocolates ya enfriaron- había sonreído y se los había mostrado en una hermosa cajita- bueno me tome el atrevimiento de ponértelos en esta cajita si te molesta los podemos poner en otra- sonrió alegremente, Kira siempre estaba de buen genio, pero este día en especial estaba radiante y muy sonriente-

    - gracias Kira- la chica no solo le agradecía por ayudarle con los chocolates sino también por haber llegado al justo momento- así están bien, igual no se si entregarlos aún- Kira borro la sonrisa y se puso algo mas seria.-
    - nada de dudas, los entregaras y ya- sonrió de nuevo-

    - es que no estoy del todo segura si debo entregarlos.- se disculpo la chica.

    - Ash Ayumi no seré yo sola quien entregara chocolates- miro a Shizuka como reprochandole- a qui la señorita no tiene fe en este día, pero tu si- le sonrió- así que piénsalo bien – le sonrió dándole ánimos.-

    - esta bien – dijo la menor al final después de la presión de las chicas.

    - Y no nos dirás quien sera el afortunado?- Kira insistió, al parecer la chica no se salvaría esta vez.

    - Bueno esta bien- se puso bastante roja, no sabia que irisan a decir las chicas si les contaba que estaba pensando en el mejor amigo de su hermano, si, no se definía en sus sentimientos por el pero tenia ese impuso de darle los chocolates, salvada por la campana, si las campanitas de la entrada habían sonado, las tres voltearon a ver quien era, aun el letrero decía cerrado. Un chico alto de cabellos rubios grisáceos estaba vestido bastante elegante mirando en dirección a las chicas. Ayumi se levanto de inmediato.

    - hola Kuranosuke- sonrió la chica, se conocían hace bastante tiempo, el había trabajado siendo el encargado del restaurante el ultimo año y el día de San Valentin el venia y ayudaba a las chicas como mesero.

    - Ahí llego tu San Valentin- se le había salido una sonrisa un poco sarcástica, a lo que Shizuka la fulmino con la mirada.- lo siento- pronuncio pero no era que lo creyera mucho.

    - Hola chicas- sonrió encantadoramente.- como les luce el rosa- seguía sonriendo, todas se sonrojaron un poco.- listas con sus chocolates?- antes de que el tema saliera de nuevo y ahora si tuviera que explicar a quien daría sus chocolates

    - Emm.. Kira, Shizuka, el es Kuranosuke Shiraishi el es el encargado del Maid Coffe- las chicas asintieron, por supuesto que lo conocían, era el hermano de Shizuka y Kira sabia de el por la historia que Shizuka le había contado.- el nos ayudara hoy como mesero-

    - Sera mejor que no se entrometa- Zero había aparecido con un traje de mesero muy elegante. A el no le gustaba mucho Kuranosuke, pues su padre los había tratado mal a el y a Shizuka-

    - calmate un poco- Logie había aparecido con una cajita de dulces- toma comete uno- como sabia que Zero no se lo recibiría se lo había puesto en la boca rápidamente, de tal manera que a el no le quedara otra opción que comercelo. Ritsu había reído y había tomado uno de los dulces que ofrecía Logie.


    Kira se levanto y fue hasta la cocina, Logie fue con ella, Ayumi había tomado la caja de chocolates y la había llevado al despacho, la terminaría de decorar y le pondría una linda carta que había preparado para ese momento, Shizuka simplemente se quedo allí recortando y arreglando lo que faltaba de la decoración sin prestarle atención al chico que se había sentado a su lado.

    - Como te ha ido?- comenzó el chico a hablarle- que has hecho estos últimos años?- la chica no lo podía creer a caso le parecían pocos, para ella habían sido una eternidad.

    - Bien he estado en muchos lados y en la universidad- sonrió satisfecha la chica. Sonrió y se levanto a pegar los corazones que aun quedaban sin colocar.- y tu que has hecho?

    - Entre a la universidad, jugué por un tiempo tennis, pero ya sabes me aburría ese estilo de tennis perfecto así que cambie de estilo fue como empezar de ceros, y entre a trabajar, quería tener mis propios ahorros- sonrió orgulloso- y te busque, pero no aparecía en ningún lado.- la chica lo miro con tristeza en sus ojos. Ambos terminaron de decorar el lugar y limpiaron las mesas pronto abrirían.


    Ayumi salio del despacho y les ayudo a poner los manteles y alistar todo, poner los menús en orden, todos estaban ansiosos, Kira en la cocina ya había comenzado a calentar los hornos, estaba de muy buen humor, los clientes comenzaron a llegar, eran parejas de todas las edades, los hombre ya llevaban sus chocolates y las chicas iban siempre ruborizadas. Era una atmósfera de amor total.

    - bienvenido Amo- Shizuka recibía al chico que entraba, al levantar su cabeza se encontró con la seria mirada del hermano de Ayumi, ni siquiera ese día especial tenia influencia para que su mirada se suavizara.

    - Hola Shizuka- la chica asintió- quien te dio ese vestido rosa- dijo mirándolo un poco con lo que parecía asco-

    - Ayumi, si lo se un tanto empalagoso- dijo respondiendo a su mirada- hola Choutarou, le sirvo algo?

    - No gracias Shizuka- sonrió Choutrarou amable como siempre.

    - Sabes que si puedes hacer- Ryou había sacado de su maleta unas cajas de chocolates- toma dejalas por ahí no me interesan- dijo tan frío como siempre. La chica había entrado a la cocina y los había dejado encima de una mesa tal vez a Kira se le ocurriría hacer algo con ellos.

    - Que es eso?- Kira había preguntado desde la estufa-
    nada son chocolates- Shizuka no le dio mas detalles, tomo los platos que ya estaban listos y salio rápido habían demasiados clientes ese día. Kira se había quedado en la cocina quería saber de que iban esos chocolates pero aun tenia muchos platos que preparar. Por suerte Kenta había llegado a ayudarla.

    - Receso te parece?- le dijo a Kira, la chica sonrió se sirvió un vaso con agua y fue hacia la mesa, necesitaba sentarse un poco. Tomo las cajas de chocolates, eran caseros como la tradición lo indicaba, pero ninguna caja estaba abierta. La chica los tomo y abrió una caja, tenían un aroma agradable, al correr la tapa una pequeña carta se deslizo, “ Para: Ryou Shishido, por favor aceptalos”, la chica abrió las otras cajas , todas tenían papelitos con mensajes de ese tipo.

    - Así que si le entrego la mía, así terminara.- dijo para si misma, un pequeño atisbo de tristeza cruzo sus ojos, Ryou era muy popular con las chicas así no le agradaran mucho, así que si el había dejado por ahí esos chocolates no había razón para que los de ella tuvieran una suerte diferente. Se levanto y hecho un vistazo afuera. El espectáculo era enternecedor, Ayumi y Shizuka con trajes rosa atendiendo a parejas felices, chicos que habían aceptado amorosamente los chocolates que las chicas les habían hecho. Algunas chicas en grupo deleitándose con el servicio que les daba Kuranosuke.

    - Kira – Kenta la parecer había recibido una llamada- necesito salir urgente, disculpa no ayudarte mas.- Kira le sonrió y asintió.

    - Gracias por tu ayuda Kenta- le dijo volviendo a su puesto, continuo cocinando eso la distrajo del asunto de los chocolates.

    - Uff todo esta tan lleno- Ayumi había entrado con mas ordenes y algunos platos sucios- necesitas ayuda aquí en la cocina Kira?- la chica lo pensó bien, si necesitaba un poco de ayuda, no podía hacer todo a la vez.-

    - si un poco- sonrió la chica como siempre.

    - Bueno enviare a Shizuka- sonrió Ayumi, saliendo rápidamente con mas ordenes.

    - No hay necesidad que venga Shizuka- Ryou acaba de hablar con Ayumi en la puerta- yo ayudare ahí adentro- termino de decirlo y entro en la cocina.

    - Hola Ryou como estas?- el dulce y cálido saludo de Kira estremeció un poco a Ryou, no sabia que causaba esa sensación pero no le molestaba del todo. Pero algo sonaba en ella diferente.

    - Bien te sucede algo?- pregunto sin pensarlo, la chica quedo sorprendida lo miro y sonrió no quería ser tan evidente.

    - No, todo esta bien- miro el sarten – me pasas esa salsa por favor?- el chico le paso lo que la chica pedía.


    Toda la tarde estuvieron deleitando a los clientes con sus exquisitas preparaciones, el magnifico servicio y los momentos agradables que habían pasado allí. Justo a las 11 de la noche terminaron todo, se sentaron todos en una de las mesas y comieron algo.

    - pues nosotros también deberíamos celebrar un poco el éxito del este día- Kira comentaba poniendo en la mesa un delicioso plato, les sirvió a todos. Parecían locos comiendo ninguno había comido nada durante toda la tarde. Estuvieron un rato mas terminando de lavar los platos y organizar las mesas. Ayumi fue a registrar las ventas en el despacho, mientras que Kira y Ryou estaban terminando de arreglar la cocina.

    - Mmm- Ryou había encontrado unos chocolates que no había visto, eran los chocolates que había preparado Kira. Ya estaban terminando y Kira no se había dado cuenta del descubrimiento de Ryou.

    - Bueno hemos terminado- la chica había suspirado- que día tan agitado- sonrió recordando lo bien que les había ido.

    - Tu también preparaste chocolates- dijo Ryou no se había podido sacar la cajita que había visto.

    - Si eran para ti pero- inconscientemente la chica había volteado hacia donde estaban las otras cajitas de chocolates.

    - Gracias -el chico los había tomado dibujando algo como una sonrisa en su cara y había salido de la cocina. Kira había quedado totalmente sonrojada en la cocina, si que era un chico extraño. Al salir Ryou había guardado los chocolates en su maleta.- y Chotarou?

    - Esta adentro ayudando a Ayumi con las cuentas- le indico Shizuka. Si hacia un rato que Ayumi y Chotarou estaban adentro. Ryou había caminado hacia el despacho y había entrado

    ****

    - mm chotarou?- la chica había comenzado bastante sonrojada, tenia dudas si entregárselo o no pero ya había comenzado ni modos- etto.. etto.. es para ti- la chica le entrego la caja de chocolates y se volteo rápidamente, para que no viera lo sonrojada que estaba. El chico sonreía como un niño al que le han regalado un nuevo juguete.

    - Gracias Ayumi- la abrazo por la espalda así como estaba la chica.

    - Cof cof- el chico había tosido- sera que nos podemos ir Ayumi?- había preguntado seriamente.

    - Sii Ryou me cambio y salgo- la chica había quedado un poco asustada por la entrada de su hermano y había salido rápidamente. Ryou se había quedado viendo a Chotarou.-

    - estoo.... - el chico no sabia que decir ante la mirada de su amigo- no es lo que crees Ryou.- había logrado decir
    - eso lo hablaremos luego, vamonos.- salio del despacho- Shizuka tu cierras si?- la chica asintió, aun estaba acomodando los manteles para enviarlos a lavar. Seguido, había salido Ayumi rápidamente detrás de su hermano y Chotarou.

    - Bueno ahmm!!- Kira había salido cambiada- te espero Shizuka?- la chica sabia que su amiga estaba demasiado cansada, le había tocado cocinar sola la mayor parte del día.

    - No te preocupes, mas bien ten cuidado y vete rápido- sonrió y salió- esto Ryou?- el chico que hace poco había salido, había volteado a escuchar su nombre.- podrían acompañar a Kira para que no se vaya sola ahhh!!- si Kira la había pisado para que se callara. El chico había asentido – corre que te dejan – la chica asintió y corrió hacia donde estaban Ayumi y los chicos.

    - Bueno termino bien este día- sonrió Kuranosuke- vamos nosotros también- sonrió- ya es tarde.- la chica asintió y salieron.

    - Donde estas viviendo?- pregunto la chica pues su hermano vivía en otra ciudad .

    - En un departamento cerca de la universidad- sonrió. Los chicos tomaron el ultimo tren que pasaba- toma- Kuranosuke le extendía una caja de chocolates- son para ti- Shizuka no sabia que decirle, solo sonrió y lo abrazó-

    - no se supone que son las chicas las que regalan hoy chocolates a los chicos?- el sonrió.

    - Y desde cuando hemos sido una pareja común?- el chico sonrió y vio hacia la caja donde Zero había aparecido únicamente para pisotearla y patearla.- calmate- había consentido el cabello del chiquitín. Shizuka se había quedado muda eso era algo nuevo para ella- por eso te dije que te creía, no era por decirlo nada mas, yo los puedo ver a todos.

    - Tienes uno?

    - No, no se porque no tengo – dijo el chico suspirando- bueno por hoy solo pensemos en descansar- ero seguia pateando la caja de chocolates.








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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Ayumi el Miér Jul 13, 2011 7:55 pm

    Maid Coffee

    Capítulo número seis

    San Valentín ya había pasado, y junto a él, el trabajo extra que éste traía había terminado. Las chicas habían tenido que volver a poner sus cosas en su lugar, sacando el rosa en exceso que significaba aquella festividad. Kira, por su parte, tuvo que volver a ingeniárselas con un nuevo menú; los dulces y chocolates tenían que volver a ser “normales” y debía variar un poco más lo que era comida como tal.

    —Ne, Ayumi-chan —llamó la chica rubia desde la cocina—, ¿qué se supone que debo hacer con esto?

    —¿Con esto qué? —preguntó la menor entrando en la cocina.

    La muchacha señaló un par de postres que quedaban del 14 de Febrero. Si, exactamente: forma de corazón.

    —Eehm… —dudó un momento— ¡Kuranosuke-ku~n! —volvió a llamar entre risas.

    El nombrado entró a la habitación con cierta pesadez.

    —¿Qué sucede?

    —¿Qué deberíamos hacer con esto? —preguntó la pelirosa haciendo que Kira sonriera; podía ser tan ineficiente a veces…

    —Hunm~ —comenzó a pensar el muchacho peli grisáceo.

    —Nyah~ Ayu, Ayu! —llamó Ristu desde el hombro de la muchacha— ¿Podría quedármelos yo?

    La muchacha levantó una ceja inquisitiva.

    —¿Estás seguro que los quieres? —el Shugo-Neko asintió mientras que Ayumi dio un suspiro— Ne~, Kuranosuke-kun…

    —Hun, está bien. No creo que haya problema.

    —¿Eh? —ambas chicas cuestionaron asombradas. Se suponía que Shiraishi no era capaz de ver a los Shugos ya que no poseía uno, pero… ¿cómo supo lo que iba a preguntarle Ayumi?

    —Puedo verlos —respondió—. Aún no tengo la menor idea de por qué, ya que no tengo uno…

    Ritsu, el Shugo de Ayumi, aprovechando el despiste de los jóvenes, fue hacia los dulces y empezó a comer tranquilamente. A los pocos segundos aparecieron Logie y Zero.

    —Nyah~ ¿Gustan comer conmigo?

    —¡Yo me animo! —respondió alegre Logie; se suponía que su dueña era la que había cocinado y sabía lo delicioso que podían quedar los platos preparados por Kira.

    —Yo estoy bien, gracias —respondió seriamente Zero, pero los otros dos Shugos no lo dudaron ni un segundo y, como si estuvieran sincronizados, le colocaron un trocito de pastel en la boca cada uno.

    Sonrieron, tanto Logie como Ritsu, por la travesura.

    —¿Cómo está? —preguntó la muchacha.

    Tragó el dulce postre.

    —D-delicioso…

    —Kira realmente es la mejor cocinando —acotó orgullosa Logie mientras comía.

    Zero se acercó a los otros chicos y comenzó a sacar pequeños trozos de pastel.

    Por otra parte, las campanillas de la entrada del restaurant sonaron suavemente. Se suponía que el lugar abriría en 25 minutos, así que sólo era posible que fueran los hermanos Shishido; y sí, exactamente eran ellos.

    —Ohayo~ —saludaron.

    —Mou, llegan tarde —reprochó Shizuka que salía del vestidor lista para atender.

    Los chicos que estaban en la cocina salieron, dejando a los Shugos tranquilos comiendo.

    —Cada vez que veo el uniforme —comentó la muchacha que recién llegaba— lo encuentro más… “rosa”-dashii.

    —Da gracias a Dios que llegó Shizu-chan —continuó Ayumi—, sino deberías seguir utilizándolo…

    —¿Kenta-san utilizaba el uniforme? —cuestionó Kira levemente sorprendida. Kenta no parecía ser el tipo de muchacha que utilizara algo tan… bueno, “rosa”.

    —Sep —acotó Kuranosuke—, y si no nos crees, hay fotografías que lo demuestran.

    La morocha agudizó el oído al escuchar aquello. Se suponía que había borrado toda la evidencia que lo probaba, pero de todas formas no pudo evitar un leve sonrojo.

    —Urusai! —terminó diciendo mientras se dirigía a la cocina, no sin antes volverse y abrir su bolso— Antes que me olvide… —del gran bolso negro apareció una pequeña hadita media adormilada. — Ella es Yukina, mi Shugo. Pensé que sería buena idea traerla para que estuviera con los otros chicos.

    La mencionada sólo pudo exteriorizar un leve bostezo.

    —Ohayo, minna-san —saludó—, me alegra poder conocerlos. Mi nombre es Yukina y soy el Shugo de Kenta.

    —Aa~w! —chillaron las chicas— ¡Qué linda! >w<

    —Gracias —respondió tímidamente.

    Kenta, al darse cuenta que el tema del uniforme había terminado, y sin querer retomarlo, volvió a dirigirse hacia la cocina. Vaya sorpresa se dio al recibir un trozo de chocolate justo en uno de los vidrios de sus anteojos.

    —U-ups~

    Ritsu, Logie y Zero tragaron saliva. Aún no sabían cómo, pero habían hecho un caos en la cocina en un par de minutos que habían quedado solos. Llenos de chocolate peleaban tirándose el postre por la cabeza, literalmente.

    Kenta los fulminó con la mirada e intentó tranquilizarse. Los demás jóvenes se acercaron a “la escena del crimen”.

    —Geki Dasa Daze —se semi-burló Ryou de su hermana, mientras que las chicas sonreían nerviosas. De todas formas, eran sus Shugos los responsables de tal desastre.

    Kuranosuke, por su parte, sólo pudo exteriorizar una leve sonrisa.


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kira Hatake el Dom Jul 24, 2011 3:13 pm

    Capítulo 7: Historias del pasado


    Sus ojos almendrados se abrieron lentamente cuando los primeros rayos de sol se filtraron por la ventana de su habitación. Se removió en su cama intentando dormirse aunque solo fueran cinco minutos más, pero algo se clavo en su estomago causándole un dolor insistente. Pero no quedaba ahí la cosa. La muchacha notó que aquello se movía a su lado. Asustada se levantó de la cama y por poco no se cae de bruces al suelo. Cogió lo primero que vio y que pudiera servirle de protección, una raqueta de tenis. Con la torpeza propia de aquel que se acaba de despertar y no sabe si aún es un humano o no, retiró las sabanas posicionando la raqueta por delante de sí para asestar un golpe mortal al bicho o animal que se había infiltrado en su cama mientras dormía.

    - ¡Espera! Shizuka no me hagas daño- se sintió una voz un poco más aguda que una voz normal de persona.

    La muchacha se frotó los ojos intentando que estos le enseñaran lo que realmente estaba sucediendo, pues le había parecido ver a un ser pequeñito parecido a una persona acurrucado en su cama. Movió de un lado a otro la raqueta como si estuviera loca, pero aquello no funcionó pues aquello podía volar y esquivar sus golpes al mismo tiempo.

    - Shizuka estate quieta por favor- pidió- Soy Zero.

    - ¿Quién? No te conozco- la joven se alejó hacia la puerta- ¿Qué eres? ¿Un sueño? ¿Un duende de los bosques? ¿Un mini-yo?

    - Soy tu Shugo - aclaró aquel claramente ofendido- Soy tu guardián y tu compañero.

    - ¿Shugo?- repitió bastante aturdida- Necesito que me cuentes todo, de dónde vienes y por qué estás aquí- añadió después de todo que daño podía causarle un ser tan pequeño y a la vez tan… lindo.




    Shizuka se despertó de repente, no sabía por qué durante estos últimos días había estado soñando con la primera vez que vio a Zero. Sobre todo desde el día que se reencontró con Kuranosuke en el caffe Maid de la familia Shishido. Se levantó decidida de su cama y se miró en el espejo del lavabo. Su apariencia había cambiado bastante durante los dos últimos años, su expresión era más fría y más distante, algo que la ayudaba a protegerse de las personas que pudieran hacerle daño. Cuando se acercó al armario para sacar una camiseta y unos tejanos, una fotografía cayó de su interior y fue a parar a los pies de la muchacha de cabello ceniza. Era una imagen de ella con su padre y su “hermano” Kuranosuke. Pese a que su cara no mostraba ningún tipo de sentimiento, una lagrimita resbaló por sus mejillas hasta chocar contra el suelo.

    - Shizu ¿Qué te ocurre?- preguntó Zero volando irregularmente mientras se frotaba los ojos con pesadez.

    - Nada, recordé algo que ocurrió hace un tiempo- dijo con suavidad guardando la fotografía en el bolsillo de sus pantalones tejanos- Necesito tomar un poco el aire, ¿Te parece bien que demos un paseo?

    - Claro.


    ***


    Shizuka no tenía muchos lugares que le gustaran, pero sin lugar a dudas aquel era su favorito. Se sentó en un banquito y Zero se sentó en su hombro, contemplando la salida del sol desde el horizonte. Shiraishi volvió a sacar la fotografía de antes y la observó con taciturnidad. Aquella foto fue tomada una semana antes de que ocurriera aquello con su padre. Pero en aquel momento eran felices, sobre todo con Kuranosuke, con el que hablaba, le contaba todos sus secretos y se apoyaban el uno al otro. Se quedó contemplando su mano sujeta a la del muchacho en aquella imagen, perdiéndose todo lo que ocurría a su alrededor.

    - Veo que eres madrugadora- sintió que decía alguien que le resultaba más que familiar.

    La chica sobresaltada levantó la mirada para encontrarse con la figura imponente de Kuranosuke Shiraishi. Llevaba puesta ropa de deporte, un simple chándal de pantalón negro y chaqueta dorada con rayas negras en los laterales de las mangas. Se sentó a su lado, demasiado cerca según Shizuka, tanto que podía notar el calor que desprendía su cuerpo y aquella olor a hierba mezclada con el sudor por el ejercicio hecho.

    - Veo que aún sigues cuidándote- dijo Shizuka sintiendo un leve cosquilleo en el estomago.

    - Hay cosas que nunca cambian- dijo él con una sonrisa torcida- ¿Una mala noche?

    - Si... he tenido una pesadilla- la muchacha contestó en un susurro- Aunque últimamente parece que se ha convertido en una costumbre en mis sueños.

    - Espero no ser el causante de tus pesadillas.

    - No...- mintió en cierta manera- Aunque sí que apareces en ellas- declaró.

    - Me gustaría que tuvieras sueños más agradables conmigo- cuando Shizuka escuchó esto no pudo evitar que un amago de sonrojo intentara invadir sus mejillas.

    Se hizo un silencio entre los dos, demasiado incomodo. Cuando eran más jóvenes aquellos silencios eran disfrutados pues se sentaban en el suelo y contemplaban las estrellas o las nubes y dejaban volar sus pensamientos, pero ahora era distinto, ya eran adultos y los años que habían pasado separados habían hecho mella en su relación.

    - Yo también he soñado con aquel día que nuestro padre te echó de casa- Kuranosuke le cogió de la mano- Recuerdo que bajaste de tu habitación diciendo que en tu habitación había un… lo llamaste Shugo y entonces él se enfadó mucho y dijo que te marcharas y no volvieras... que no te acercaras a mí.

    - Lo recuerdo perfectamente- dijo ella mostrándole la fotografía en la que salian los tres- . No sé porque reaccionó de aquella manera, parecía horrorizado.

    - Poco después de que te marcharas, yo también me fui de casa, necesitaba encontrarte.

    - Te doy las gracias por hacerlo, empezaba a echar de menos visitar los jardines botánicos contigo y los ejercicios de yoga después de una ducha- rio ella cogiendo a Zero con la mano libre.

    - Estaré encantado de que volvamos a hacerlo- aseguró él- Ecstasy

    - Oh, esa palabra pensaba que no escucharía jamás- aseguró Shizuka levantándose de la banqueta.

    - Ecstasy. Puedo repetirla todas las veces que quieras- Aseguró él- Ecstasy.

    - Está bien- se rió. Era la primera vez en muchas semanas que se reía de verdad- Me tengo que ir, debo prepararme para trabajar en el caffe. Lo malo es que hoy tu no estarás para ayudarme pues hoy no tienes turno- recordó

    - ¿Sabes? Ahora eres más bella que antes- y acaricio con suavidad la mejilla de la chica.

    - ¿A qué viene eso?- preguntó ella un poco azorada.

    -Llevaba semanas queriendo decírtelo- dijo acercádose alarmantemente al rostro de Shizuka- Egao...

    - ¿Qué?- no es que hiciera falta que hablara, pero aquella palabras se escaparon de su boca sin que ella pudiera evitarlo.

    - Te quiero- Kuranosuke la miraba directamente a los ojos- Sé que eres mi hermana, pero nunca te he visto como tal, sino como una gran amiga y te necesito a mi lado.

    Y sin pensárselo dos veces la besó en la mejilla, rozando levemente uno de los extremos de su boca. Shizuka dio un pequeño saltito y giró su rostro para que él no pudiera ver su sonrojo. Seguro que había sido un accidente, él nunca la besaría del modo en el que lo hacen los que son pareja sentimental, pues tal y como Kuranosuke había dicho era su mejor amiga. Si solo había amistad entre ellos ¿por qué estaba tan nerviosa en ese momento? Por suerte una musiquilla monótona la sacó de sus pensamientos. Era su móvil el que emitía aquel sonido, pero antes de contestar la llamada, miró el nombre que salía en la pantalla: “Kira Hatake”.

    - Lo siento Kuranosuke, mi amiga me espera para ir juntas al trabajo- informó ella y Zero se resguardó entre su cabellera- Debo irme.

    - Nos vemos...- se despidió él - pronto.




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    Grado: Tercero
    Escuela: Hyotei

    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kath Law el Sáb Ago 06, 2011 3:23 pm

    8. un amor silencioso

    estaba sentada en una de las mesas, las chicas se estaban tardando, pero mas que pensando en la tardanza de las chicas, pensaba en aquel chico que conocía desde hace bastante tiempo, aquel chico que siempre había respetado los limites que ella había puesto y que ahora no sabia si quería seguir con ellos, si, el era el mejor amigo de su hermano y ella respetaba mucho esa relación, creía que si pasaba algo fuera de lo común, la amistad entre ellos se arruinaría.

    - Algo fuera de lo común?- se golpeaba un poco la cabeza para sacarse esa idea de la cabeza- en que estoy pensando.

    - Algo pasa Ayu-chan?- Ritsu había aparecido al ver a la chica dándose golpesitos en la cabezas.

    - Ideas tontas Ritsu- sonrió la chica para tranquilizar a su amiguito- no te preocupes esta todo bien.

    - Hoy quisiera que viniera Nikko- sonrió Ritsu- la ultima vez fue muy divertido- el Shugo sonreía alegre pensando en la posibilidad de que su nuevo amigo fuera a visitarlo hoy-

    - si yo también lo espero- suspiro la chica algo inconsciente de las palabras que había dicho. La campanilla de la puerta sonó y dos chica un poco mayores entraron algo apuradas.

    - Lo sentimos Ayu-chan- Kira se disculpaba sonriendo. Pero la chica no prestaba mucha atención.

    - Si lo siento todo ha sido mi culpa, tarde un poco y Kira tuvo que esperarme- se disculpo Shizuka rápidamente.

    - Esta bien- la chica se levanto aun distraída y entro a la cocina, las dos chicas se miraron, no era común en Ayumi estar un poco baja de nota y distraída. - hoy implementaremos un menú especial- decía la chica saliendo de la cocina con un nuevo menú en la mano- por favor estúdienlo- al fin había sonreído. Pero en su cabeza todo estaba nublado.

    - Estas bien Ayu-chan? - Kira había preguntado inmediatamente había recibido el menú-

    - si es solo que ando un poco distraída.- sonrió colocándose una mano detrás de la cabeza- no se preocupen estoy bien.

    - Esa distracción tiene nombre propio no?- Shizuka se había atrevido a hablar, Kira sonreía alegremente a lo que su amiga había apuntado y la chica se había quedado un poco congelada y con las mejillas algo coloradas, comenzó a caminar hacia la cocina.


    Si, ellas habían dado en el punto, Ayumi estaba bastante distraída a cause de los sentimientos que había tratado de mantener dormidos, pero que ahora eso se le hacia imposible. Quería a aquel chico, demasiado para ser solo un “querer”, pero no quería quererlo, no quería sentir eso por el, o bueno no de esa manera, quería que la relación de ellos se limitase a un “amigos”. Paro un momento y sonrió. No había nada que temer, siempre habían sido amigos y eso no tenia porque cambiar, simplemente debía ingeniárselas para volver y dormir ese sentimiento en su interior, ahora estaba segura todo seguiría normal, se alivio un poco. Pero ella no contaba con lo que el pensaba.

    Las chicas afuera de la cocina sonreían, sabían exactamente que le pasaba a su pequeña amiga, eran chicas por supuesto y no faltaba decirse las cosas para saberlas.

    - Ayumi es tan linda- sonrió Kira y suspiraba-

    - si- asentía Shizuka- esos dos chicos se quieren tanto y guardan sus sentimientos todo por Ryoh- sonreía, Kira la miro y sonrió también.

    - Hoy en particular estas de buen humor Shizu- sonreía Kira- tiene que ver con la tardanza de esta mañana?- pregunto con cara intrigada, su amiga se sonrojo un poco y bajo la cara para disimularlo un poco, pero a ella no se le escapaba nada- me alegra que estés otra vez feliz Shizu- la abrazo rápidamente, pero las campanillas de la entrada sonaron, salvando a Shizuka de una conversación incomoda. Las chicas miraron sorprendidas hacia la puerta jamas esperaban a alguien a esa hora.

    - Hola chicas- un chico bastante alto de cabellos grises y expresión amable entraba por la puerta, las chicas se levantaron, e instintivamente vieron hacia la cocina y sonrieron.

    - Ayumi- Kira comenzó a llamarla, pero la chica no salio.
    Esto- comenzó de nuevo el chico- Ryoh me ha enviado a traerles esta nota- sonrió -

    - te envió o te ofreciste a venir?- pregunto Shizuka inquisidoramente, el chico se sonrojo un poco y sonrió-

    - bueno muestra la nota- sonrió Kira sacando del apuro al muchacho y pegandole con el codo a Shizuka disimuladamente. Tomo la nota y leyó rápidamente- bueno hoy tendremos el día libre- sonrió, así que vayámonos d e una vez Shizu- sonrió tomándola del brazo y saliendo del Maid Coffe rápidamente- te dejamos el cierre a ti Choutarou- sonreía la chica mientras caminaba levantando la mano para despedirse.


    El chico se quedo nos segundo viendo a las chicas alejarse y entro luego en la cocina, Ayumi estaba sentada en una de las sillas de la cocina. Al ver al chico entrar se levanto rápidamente.

    - Hola Chouta- sonrió, su corazón brincaba-

    - Ayumi, hoy tienes día libre- sonrió el chico tiernamente- que tal si salimos a dar un paseo?- el sonreía, ella asintió y rápidamente tomo sus cosas y salio del Maid Coffe-


    Caminaron un rato por un parque, aquel chico quería algo de privacidad, no quería ir a un centro comercial ni ningún restaurante, llegaron a la orilla del lago del parque y se sentaron en una de las banquitas disponibles, Ayumi estaba algo nerviosa, la decisión que había tomado esa mañana de actuar normal, ahora estaba siendo casi imposible de lograr. El chico solo esperaba que no fuera a pasarle como las veces anteriores esta vez no quería escuchar un “solo podemos ser amigos” o un “ yo solo te quiero como un amigo” o un “lo siento no se puede”.

    - Ayumi- la chica de inmediato sintió que algo la recorría de los pies hasta la cabeza- toma esto es para ti.- sonrió el chico sacando de su maleta un pequeño papel delicadamente doblado. Si aquel chico era bastante tierno, ella lo miro y no pudo evitar ver el suave sonrojo que el chico tenia en sus mejillas, e imagino de que se trataba, pero que mal momento, justo le sucedía cuando no tenia la voluntad suficiente para decirle que no.

    - que es Chouta?- pregunto tratando de sonar casual.
    Leelo y lo sabrás- la chica comenzó a desdoblar y comenzó a leer en silencio:

    “ Ayumi:

    ya se lo que piensas de esto, he tratado de acabar con este sentimiento como me lo pediste pero es algo imposible. He pensado en ti mucho tiempo, y bueno...

    ¿Como quieres ser mi amiga?, si por ti daría la vida, si confundo tu sonrisa, por camelo si me miras, razón y piel, difícil mezcla, agua y sed, serio problema. ¿ Como quieres se mi amiga?, si por ti me perdería, si confundo tus caricias, por camelo si me miras. Pasión y ley, difícil mezcla, agua y sed, serio problema... cuando uno tiene sed pero el agua no esta cerca, cuando uno quiere beber pero el agua no esta cerca. ¿ que hacer? Tu lo sabes, conservar la distancia, renunciar a lo natural y dejar que el agua corra, ¿ como quieres ser mi amiga?, cuando esta carta recibas, un mensaje hay entre lineas, ¿ como quieres ser mi amiga?*

    Bueno Ayumi espero no te haya molestado, son solo palabras, pero el sentimiento es lo que deseo que aceptes, yo ya no quiero ser tu amigo, y disculpa si esto es incomodo para ti, pero es mas incomodo tener que ocultarlo que mostrarlo y compartirtelo.

    Con todo esto Ayumi solo quiero decir que Te Amo, y es insoportable estar y no estar a la vez a tu lado
    . “

    La chica termino de leer la fina caligrafiá que existía en el papel y unas lagrimas brotaron de sus ojos recorriendo sus mejillas, el chico se asusto un poco y la abrazo, ella rechazaba su abrazo, pero el no dejaba de abrazarla, hasta que se rindió y respondió a su abrazo. Las lagrimas seguían rodando por sus mejillas y el seguía abrazándola, y como si el viento les hubiera robado todas las palabras que querían decir, estuvieron en esa parque toda el resto del día sin decir nada, simplemente, los dos sentados bajo la sombra de un arbol, disfrutando del hermoso paisaje y como siempre de su silencio amor.



    ____

    * Agua- Jarabe de Palo


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Ayumi el Mar Nov 01, 2011 10:32 pm

    Querido Invasor
    ~.capítulo nueve.~
    Kira sabía que la decisión de haber dejado solos a aquellos dos chicos había sido una buena idea de su parte. Tenía que aceptar que las cosas que se llevaban entre manos, tanto Choutarou como Ayumi, le daban curiosidad, pero era mejor no molestarlos y dejar que las cosas siguieran su rumbo, ¿no?

    —Ne, Kira, ¿puedo saber qué estás pensando? —le preguntó Shizuka que estaba a su lado, sujetándola del brazo y caminando sin ningún destino fijo—. Hace ya un rato que no haz dicho nada.

    —Ah, gomen —se disculpó—, sólo estaba pensando.

    —¿Y en qué? —cuestionó—. Claro, sólo si se puede saber.

    —Estaba pensando en Ayumi y Choutarou —contestó—, ¿no crees que han ignorado sus sentimientos por bastante tiempo?

    —Bueno, lo intuía, pero, ¿Cómo puedes estar tan segura de eso?

    —La otra vez Shiraishi-san me comentó un par de cosas. Además de que son tan obvios.

    —Tan obvios que llegan a ser lindos, ¿no? —cuestionó Shizuka, que recibió un movimiento de cabeza como afirmación—. Sólo se sacrifican por Ryou, y él no hace nada por ellos.

    —Pero tampoco es como si fuera su culpa. El nunca les ha dicho nada al respecto, ¿acaso está mal ser un hermano mayor algo protector por su hermanita?

    Shizuka rió un poco al notar la actitud de Kira.

    —¡Lo estás defendiendo! —aseguró, a lo que la chica rubia se sonrojó un poco.

    —¡C-Claro que no! —se excusó—. Yo sólo decía…

    —Si, claro~ —ironizó mientras reía—. Ne, ne, ¿y qué haremos ahora? Como no tenemos que trabajar, tenemos el día libre.

    —Ehm~ —la muchacha observó su reloj de pulsera— Vaya, aún es bastante temprano —pensó por unos segundos— ¿Te parece si damos una vuelta por el centro comercial? Si quieres, hasta te invito a almorzar —y después de decir eso, se dio cuenta de que no fue una buena idea.

    —¿Todo lo que yo quiera? —preguntó, algo así como esperanzada.

    —Eeeh… —pensó— OK, pero no te sobrepases, ¿vale?

    —Hai! —sonrió.

    ~*~


    Suspiró cansada observando por la ventana del tren subterráneo, claro, viendo la oscuridad del túnel. Se había separado de su amiga luego de almorzar, y no sabía cómo se había hecho tan tarde. Quizás el hecho de no ser muy amiga de las compras y demorarse tanto en escoger algo de ropa había sido una de las razones.

    Pero en fin, al momento de salir de la estación se dio cuenta del frio que hacía en el lugar y prefirió pasar a la tienda que quedaba de camino para comprar un poco de sopa instantánea, simplemente no tenía ganas de llegar a su hogar para cocinar. Y era entendible, ¿no? ¿Cocinar en su trabajo, todo el día, para llegar a preparar su propia comida? Había cierto límite para adorar las artes culinarias. Así que cogió un pack de sopas, y de paso dos bandejas de almuerzos ya hechas listas para calentar en el microondas; quizás comería algo más tarde.

    Abrió las puertas de su casa, feliz de ya estar en su hogar, pero algo le llamó la atención. No sabía qué, pero algo extraño había en el lugar. Prendió las luces del vestíbulo y notó algo realmente extraño: unos zapatos que no conocía estaban ahí. Y para peor, eran de hombre.

    —¿U-un ladrón? —preguntó en un susurro casi por inercia, y de inmediato guardó silencio. Dejó cautelosamente las bolsas que traía a un costado y se quitó su calzado, mientras que con la mirada buscaba algo con qué auto defenderse. ¿Lo primero que encontró? Un jarrón que le habían regalado para su último cumpleaños. Pésimo gusto el de su primo, pero a fin de cuenta se lo habían regalado; y ahora sería bastante útil.

    Revisó la primera planta de su casa, pero simplemente no encontró nada extraño. Suspiró un poco aliviada. Quizás si habían entrado a robar a su hogar, pero prefería eso antes de que alguien estuviera allí y pudiese hacerle algo.

    —Sabes que tu primer error fue dejar la luz del vestíbulo prendida, ¿no? —escuchó como una voz masculina le susurraba en el oído. Pensó en gritar, pero eso sólo hubiera agravado las cosas.

    El sujeto que estaba tras suyo soltó un bufido divertido por la reacción de ella. Se volteó para encontrarse con la última persona que hubiera imaginado.

    —¿¡Ryou!? —chilló sorprendida—. ¿Qué rayos haces tú aquí? ¡Casi me matas de un susto!

    El muchacho curvó sus labios en una sonrisa.

    —Gomen. Tuve un par de problemas y no encontré mejor solución que venir a tu hogar —le respondió, y como estaban en la cocina, se sentó en una de las sillas que se encontraban en el lugar.

    —¿Y cómo supiste dónde vivo?

    —Para trabajar en el café tuviste que rellenar un formulario, ¿no? —soltó quizás de una forma antipática, pero a la muchacha no pareció importarle demasiado— Perdón por entrar sin tu permiso.

    —No te preocupes, pero, ¿cómo lograste entrar?

    —Ayari entró por la ventana del segundo piso y me abrió la puerta.

    —¿Ayari?

    —Si, mi Shugo. No lo conoces, ¿verdad? —preguntó innecesariamente porque ya sabía que no se lo había presentado a nadie en particular.

    Kira negó suavemente con la cabeza.

    —Aquí estoy~ —se escuchó como una vocecita le hablaba desde un costado, y ahí estaba él, una pequeña hadita volando con la apariencia de un samurái—. Un gusto en conocerte, Kira.

    —El placer en mío, Ayari-kun —le saludó.

    —¿Y Loggie? —cuestionó en muchacho de gorra al no verla con su dueña.

    —Tiene que haberse quedado dormida. Le gusta viajar en mi bolso —pensó en voz alta—. Será floja… —comentó en un susurrpo—. ¡Por cierto! Traje comida ya lista de la tienda, ¿gustas comer?

    —Bueno…

    Kira se dirigió hacia la entrada principal de su hogar y trajo hacia la cocina las bolsas que había adquirido en la tienda. Claro, sólo las de comida, las que había comprado en el centro comercial las dejó en la sala de estar... Por suerte había escogido dos cajas de almuerzo.

    Preparó las cosas para una cena en compañía, hace ya bastante tiempo que no había tenido visitas en su casa, y le era reconfortante tener dos invitados inesperados: Ryou y Ayari, con el último logró intercambiar un par de palabras mientras colocaba los cubiertos en la mesa.

    —¿¡Shishido!? —se escuchó una voz femenina que entraba en la cocina, media adormilada. El muchacho sólo levantó una ceja, ¿acaso todos reaccionarían así? — ¿¡Qué hace usted acá!?

    —¡Loggie! —le reprochó Kira. Si, ella también había reaccionado así, pero que dos lo hicieran seguro molestaría al muchacho.

    La Shugo guardó silencio hasta que vio a un compañero a lo lejos. Lo saludó con la mano y ambos empezaron a hablar como si se conocieran desde siempre.

    —Qué rápido se pueden hacer amigos~ —sonrió la muchacha de cabellera rubia, aunque sabía que no obtendría respuesta—. Ya está listo para comer.

    —Gracias —le respondió sin mirarla fijamente acercándose a la mesa para empezar a comer en silencio.

    Kira sólo observó y se rió un poco. ¿Cómo sería el Ryou que está junto a sus hermanas? ¿O el Ryou conversando con Choutarou-kun? Simplemente no podía imaginarlo, pero le daba curiosidad en saber cómo podría llegar a ser en otras facetas.

    —Ne, Ryou —le llamó cuando ya estaban los dos comiendo—, hoy tuvimos el día libre por el problema que tuviste, ¿no?

    —Algo así… —le respondió—. Hubo una discusión en casa hoy en la mañana. Por suerte Ayumi ya no estaba…

    —Realmente la cuidas.

    —Es mi hermana menor, ¿no? —respondió echándose un bocado a la boca.

    —Supongo… —respondió algo triste. Nunca tuvo hermanos, así que no sabía cómo sería tener que cuidarlos y protegerlos.

    —Ne, Kira, ¿te molesta si alojo en tu casa un par de días?

    —¿Quedarte aquí?

    —Si te molesta, no importa…

    —No, no me molesta, pero, ¿por qué aquí…? —le preguntó.

    —Como te dije, me peleé con mis padres, así que no quiero volver por un tiempo. Además de que sé que si voy a casa de Choutarou o algún compañero me encontrarán enseguida.

    —Hunm~ —pensó unos momentos—. ¿Y tus hermanas lo saben?

    El muchacho negó suavemente.

    —Y tampoco quiero que se enteren.

    Si, Kira estaría en un aprieto. Ayumi y Kenta eran sus amigas y no quería mentirles, pero tampoco podía decirle que no a Ryou, sino, ¿dónde iría? Además de que era mucho más seguro si se quedaba con ella en su casa.

    —Está bien, pero tienes que contactarte con ellas de alguna forma. No las hagas preocuparse, ¿bien?

    —Está bien.


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kath Law el Dom Ene 08, 2012 1:19 am


    Capitulo 10


    Caminaba bastante rápido si no se apuraba llegaría tarde, Kira no la había llamado para encontrarse e ir a trabajar juntas, cosa bastante inusual en aquella chica, lo cual había hecho que le cogiera la tarde a Shizuka. Comenzó a sentirse observada, acelero el paso casi se veía trotando, pero aquel sentimiento de sentirse observada no se iba, tanto así que hizo que volteara a ver atrás. Un hombre vestido en su traje negro la seguía, ella sabia que sin importar las direcciones que tomara el la seguiría sin dudarlo, dos más aparecieron junto al primero que la seguía, sabia quienes eran y con el tiempo había aprendido a no temerles y a luchar contra ellos. Comenzó a correr tan rápido como podía, los hombres en negro también, saltaba varios obstáculos en la calle en la que estaban, debía escapar a toda costa, a través de los años había aprendido parkour de esa manera la probabilidad de que la atraparan podría reducirse. Los perdió en un callejón, respiraba lenta y cortadamente, se recostó en una de las paredes.

    - estas bien?- pregunto al aire y unos cabellos plateados salía por la parte de arriba de su camisa.

    - cielos- suspiro el chiquitín que se asomaba- de nuevo escapamos- instantáneamente se volvió a meter en la camisa, la chica aun respiraba entrecortado pero sabia que debía seguir corriendo, que Zero se hubiese escondido no era buena señal siguió corriendo por el callejón saltando varas rejas que los separaba hasta que llego a un muro muy alto para saltarlo o treparlo, miro rápidamente hacia atrás, necesita a saber conque ventaja contaba pero no era mucha debía pensar, miro rápidamente todos los lados pero no se le ocurría nada, no debía entrar en desesperación pero a esas alturas no podía evitarlo si se dejaba atrapar seria su fin y el de Zero.

    - por aquí- una mano se extendía desde una de las ventanas de los apartamentos abandonados que daban al callejón, la chica sin dudarlo tomo la mano vendada que le ofrecían y salto por la ventana. Entro en el apartamento, y se sentó recostada en la pared debía descansar un poco pero la misma mano que la había ayudado ahora la jalaba antes de que se pudiera sentar.

    - corre no hay tiempo - subieron las escaleras rápidamente debían esconderse en algún lado, un pedazo de la pared se abrió y cruzaron a través de ella. - estamos a salvo- la chica se sentó en el suelo y respiro lentamente con sus ojos cerrados-

    - toma - una voz familiar le ofrecía algo, no tenia ganas de abrir sus ojos, extendió su mano y la fría sensación de la botella de agua la invadió, abrió sus ojos lentamente aun recobrando la respiración

    - Ryou?- dijo algo extrañada- que haces tu aquí?- dijo bastante sorprendida

    - nada - dijo sin mas y se volteo caminando hacia lo que parecía ser una habitación normal y cerro la puerta.

    - Zero?- pregunto la chica mirando su camisa, instantáneamente una cabezota salía de allí respirando tranquilamente, levanto la cabeza

    - gracias Kuranosuke - saltó de la chica y se poso en el suelo, estiro su mano en señal de cortesía, Kuranosuke solo sonrió y asintió, miro a Shizuka que bebía de la botella como si no hubiese mañana.

    - que bueno que ya estas bien- Kuranosuke se había acercado a la chica y la abrazaba con fuerza, la chica comenzó a toser, aun no había terminado de pasar el agua que tenia en la boca-

    - casi haces que me ahogue- dijo cuando pudo tomar aire y respirar bien- gracias por la ayuda- sonrió tristemente la chica- por poco y me atrapan- dijo consintiendo a Zero- pero estuviste ahí para ayudarnos- sonrió

    - yo siempre estaré allí cuando me necesites- sonrió tomándola del mentón y haciendo que lo mirara- siempre- repitió acercándosele bastante hasta sentir la agitada respiración de la chica, claramente por otras razones que andar corriendo-

    - si gracias- se obligo a decir volteando la cara, el chico sonrió y la abrazo mientras en su cabeza pasaban bastantes imágenes de su vida juntos, en especial de las veces que había estado bastante cerca de ella que podría sentir su respiración.

    - vamos es hora de trabajar- dijo Ryou saliendo de la habitación- ya no hay nadie al rededor

    - que haces aquí?- pregunto Shizuka cuando fue soltada por Kuranosuke-

    - historia larga- dijo el chico rápidamente para evadirla- vamos?- los dos hermanos asintieron y salieron caminando junto con Ryou


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kira Hatake el Sáb Mar 03, 2012 2:57 pm

    Capítulo 11
    - ¿Vas a tardar mucho en salir?- preguntó Ryou despeinándose desesperado.

    - Tranquilo ya salgo- dijo la rubia.

    Kira abrió la puerta del lavabo escurriéndose por la puerta con una oleada de vapor húmedo. Shishido notó como se le formaba un nudo en la garganta al percatarse de la estampa que presentaba su compañera de trabajo. Apenas cubierta con una toalla azul pálido y cepillándose su húmedo pelo, miraba distraída un punto vacio de su casa, pensando en algo. Ryou carraspeo, aclarándose la voz.

    - Podrías haberte vestido antes de salir- comentó éste entrando al lavabo. Parecía que Kira olvidaba que él era un chico y verla así le resultaba de lo más tentativa.

    - Perdona…- suspiró la muchacha sintiendo a su compañero cerrar la puerta- Pero te recuerdo que es mi casa y tu mi “invitada”- razonó ella.

    El castaño suspiró. Sabía que tenía razón, aún no había arreglado las cosas con su familia y aunque no le había contado nada a Kira, es más ella no le preguntaba, se estaba empezando a acostumbrar a vivir en casa de la rubia. Llevaba casi un mes entero viviendo en la casa de Hatake. Se duchó rápido y cuando salió se topó con Kira justo en el mismo sitio en el que estaba antes, pero se había cambiado de ropa.

    - ¿Qué haces ahí parada?- preguntó.

    - Estaba pensando en lo que me dijiste ayer- Empezó la rubia sintiendo un escalofrió- ¿Qué hubiese pasado si esos hombres hubiesen atrapado a Shizuka? ¿Y qué es lo que querían de ella?

    Ryou sintió la necesidad de abrazarla, de reconfortarla y transmitirle un poco de seguridad. Y no se negó a aquella oportunidad de acercarse a la rubia más de lo que podía hacerlo normalmente, sin tener que pensar en una excusa convincente y que obviara aquellos sonrojos que últimamente cada vez que la chica le decía algo o simplemente lo miraba, aparecían en sus mejillas y delataban sus verdaderos sentimiento por ella.

    - No te preocupes por eso- dijo él acariciando el cabello casi seco de ella- seguramente eran unos ladrones.

    - Espero que sea lo que tú dices- Kira pasó sus manos por la espalda de él sujetándose a su camisa- Tengo un poco de miedo.

    - No hay de qué preocuparse.

    -…- Ryou sintió a Kira reírse y como su cuerpo se sacudía por la risa.

    - ¿Por qué te ríes?- preguntó lleno de curiosidad.

    - Nada importante. Solo que tu hermana me dijo que eras una persona fría y seria- explicó ella escondiendo su rostro en el pecho del muchacho, seguramente avergonzada por tener que contárselo- Y tú, conmigo eres muy agradable y cálido.

    - Ah, eso no es cierto- contestó el castaño nerviosísimo- Te trato como a los demás.

    Kira seguía riéndose de su nerviosismo, y eso le molestaba un poco. Le lanzó una mirada asesina intentando intimidarla, pero eso solo causó que la muchacha ladeara la cabeza y lo observará aún más divertida y curiosa. No sabía por qué, pero su instinto le ordenó que se acercara a Kira, para besarla. Ésta cerró los ojos esperando a aquel cálido contacto. Pero aquel momento tan íntimo se vio interrumpido por la musiquilla pegadiza del móvil de Hatake, provocando que ambos chicos se separaran al instante.

    - ¿Hola?... Ah, Shizuka… Está bien, intentaré llegar lo más rápido posible al restaurante- contestaba la chica con una sonrisa tímida y las mejillas un poco sonrosadas- De acuerdo… Si veo a Ryou mientras me dirijo hacia el restaurante le diré que vaya- Kira se sintió mal porque Shizuka no sabía que Ryou vivía con ella, pero peor se sentía por Ayumi y Kenta-… Adiós Shizuka-chan.

    Kira colgó el móvil y dirigió a su habitación para coger su bolso.

    - Parece que hoy hay muchos clientes en el “Maid coffe” y Shizuka está muy estresada- explicó Kira- Debemos ir cuento antes y ayudarla, antes de que le dé un ataque de ansiedad.

    - De acuerdo- Ryou escondía sus ojos bajo su inseparable gorra.

    ***

    Ambos iban caminando, uno al lado del otro por un parque que llevaba hasta su puesto de trabajo. Ninguno decía nada, demasiado avergonzados por el episodio de hacía unos instantes y que se había visto interrumpido por la llamada de Shizuka. Y por eso Kira se preguntaba, qué habría pasado si ella y Ryou se hubiesen besado y no los hubieran interrumpido. La verdad es que estaba confusa, pero había algo extraño ese día, Tenía una sensación extraña desde que habían entrado en el parque. Y esa sensación no era otra que miedo e inseguridad. Se agachó un momento, pues uno de los cordones de sus zapatos se había soltado. No sabría decir por qué, pero giró su cabeza lo suficiente como para ver que dos sombras negras escondidas detrás de unos árboles los estaban mirando. Recordó en ese instante lo sucedido con Shizuka apenas una semana. Corrió para alcanzar a Ryou y lo agarró de la mano, llamando su atención.

    - ¿Qué te ocurre Kira?- preguntó aquel.

    - Creo que alguien nos sigue desde que hemos entrado en el parque- dijo alarmada.

    - ¿Tu también te has dado cuenta?- cuestionó Ryou- Pensaba que eran imaginaciones mías.

    - ¿Qué hacemos?- Kira estaba alarmada.

    - Tranquilízate- Ryou apretó con fuerza la mano de Kira- Cuando cuente hasta tres, corre lo más rápido que puedas ¿de acuerdo? Iremos al restaurante, es el único lugar seguro que conozco- informó- ¿Preparada?- ella asintió- Uno, dos y… ¡Tres!

    Ambos empezaron a correr lo máximo que podían sus piernas, siendo perseguidos por aquellos hombres de negro. Parecía que con cada calle por la que pasaban conseguían más distancia, pronto los perderían de vista. Solo faltaban unas calles para llegar al restaurante, unas calles para encontrar seguridad.


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kath Law el Dom Mar 25, 2012 6:33 pm


    Capitulo 12


    La puerta del restaurante se abrió y vieron a Shiraishi que los miraba fijamente esperándolos con la puerta abierta, tan pronto entraron en el lugar corriendo Kuranosuke cerro la puerta y se hizo un extraño silencio en el restaurante. Todos veían en dirección a donde estaban los dos chicos casia agachados tratando de respirar, pronto Shizuka y Ayumi comenzaron a repartir lo que tenían en las manos para desviar la atención de la pareja.

    Kira y Ryou siguieron hasta la oficina y se sentaron respirando pesadamente, Kuranosuke entro con bebidas para los dos. Volvió salir debía darles un espacio de componerse antes de preguntarles por lo sucedido. El restaurante estaba totalmente lleno había bastante por hacer así que sin mas Kira se coloco su uniforme y entro en la cocina a ayudarle a Kenta quine la había estado remplazando.

    - Que día tan horrible- comento Shizuka tirando el delantal del uniforme en una de las sillas más cercanas- gracias- sonrió a Ayumi que amablemente traía bebidas para todos.

    - Si que ha sido terrible- acordó Ayumi sentándose en la mesa con los demás- primero el lugar a reventar, Shizuka y yo no podíamos con todo lo que había que hacer y luego- hizo una pausa mirando a su hermano y a Kira quienes se veían algo perdidos- ustedes dos llegando en ese estado, que sucedió?- pregunto finalmente, hubo un momento de silencio incomodo

    - Nos encontramos en el parque- comenzó Ryou, “mentiraaa” Kira gritaba internamente al escuchar aquellas palabras- veníamos caminando cuando nos dimos cuenta de que estábamos siendo perseguidos, cunado comenzamos a correr ellos también lo hicieron por suerte ya estábamos cerca de aquí- termino, Kira subió el vaso hasta su boca, el recuerdo de aquella situación la ponía nerviosa.

    - Esto esta cada vez peor- Kenta comento luego de unos minutos.- debemos de hacer algo, investigar más quienes son esos tipos.

    Todos asintieron la situación los estresaba bastante. Shizuka se levanto y camino hacia los vestieres ya quería irse para su casa había sido un día bastante duro, Kira la siguió. Se cambiaron en silencio.

    - Tengan cuidado- se despidió Shiraishi de Kenta y Ayumi que se iban mas temprano. En seguida Kira y Shizuka salieron.

    - Te acompaño hasta tu casa?- Shizuka se había ofrecido, sabia que Kira esta algo nerviosa y probablemente no le gustaría caminar sola a casa-

    - Yo la acompañare- dijo rápidamente Ryou bastante serio, Shizuka no sabia que decir, en realidad no esperaba nada como eso, así que solo sonrió y se despidió, dándole un abrazo reconfortante a Kira.

    - Siendo así, nos vemos mañana, Shiraishi, Shishido- asintió se acomodó bufanda y salió

    - Espera un momento- Shiraishi la había tomado de la bufanda casi ahogándola- yo te acompañare- hizo una pequeña reverencia a los otros dos chicos y salió caminando al lado de Shizuka

    Caminaron un rato hasta la estación de trenes, ninguno de los dos había pronunciado ni una palabra. Kuranosuke tenía algo muy importante que decir pero no sabia como ella lo tomaría, así que hasta el momento había guardado silencio.

    - Bueno me despido- Shizuka comento por fin – gracias por acompañarme hasta aquí- claramente lo estaba echando de su lado-

    - No hemos llegado a tu casa- respondió Kuranosuke

    - No importa entrare primero a cine debo relajarme- sonrió ella despidiéndose con su mano.

    - Iré contigo- se acercó el tomándola de la mano y jalándola hasta la taquilla. Compro los boletos, sabia bien que era lo que le gustaba a ella. Shizuka trato de quejarse, no era de su agrado que el anduviera acompañándola y comprándole boletos para el cine. Pero necesitaba relajarse.


    Mientras tanto Kira miraba de reojo a Ryou mientras caminaban a casa, a su lado se sentía protegida era algo que no podía evitar, sonrió tranquilamente. La temperatura de la noche comenzó a bajar más conforme seguían caminando, hasta que Kira no tuvo mas remedio que comenzar a temblar.

    - Ya casi llegamos- comento el chico al ver la reacción de Kira, paso su brazo por encima de los hombros de la chica tratándole de dar calor- te preparare algo de chocolate.

    Aquello era bastante extraño, Ryou preparando chocolate? No podía ser, se sentía como en un sueño y quería que nunca terminara. Al llegar a la casa tal como el chico había prometido cuando Kira salió de darse un baño caliente su chocolate estaba servido en la mesa y el chico estaba en la sala viendo la televisión. Tomo su chocolate y fue a sentarse a su lado, era la perfecta ocasión para ver una película juntos, así que puso el reproductor de DVD y allí se quedaron durante un rato inmóviles, parecían dos chicos de secundaria, sentados cada uno a un lado del sofá. Él no podía evitar observarla cuando sonreía, sus mejillas se ponían algo coloradas y se obligaba a concentrarse de nuevo en la película. Ella simplemente comenzaba a romper esa distancia que había entre ellos en el sofá.

    -tch!!- refunfuño Shishido colocando su brazo alrededor de la chica, no le incomodaba su presencia, mucho menos sentirla tan cerca, pero no le gustaba aceptar que tenia sentimientos hacia ella, no por ella, sino porque siempre se había caracterizado en ser un chico serio sin enredos amorosos, pero ella lo había cautivado y ahora no podía sentirse realmente bien al lado de ella.

    **

    Para cuando llegaron a la casa de la chica era bastante tarde, el frio consumía poco a poco todos sus huesos.

    - Será mejor que te quedes hoy- dijo la chica seria- ya esta muy tarde y es peligroso- Kuranosuke sonrió, sabia que aquello le costaba bastante a ella y no quería incomodarla

    - No te preocupes- sonrió- a mi no es a quien quieren- lo dijo bastante seguro, con una seguridad que le hizo pensar a la chica que el sabia algo mas de toda esa situación.

    - Por qué puedes ver a Zero?- dijo sin mas acostando al pequeñin en sofá.

    - Es una historia muy larga- comento sin querer hablar del tema, Shizuka entro en la cocina haría algo de comer para los dos, no era su fuerte pero lo haría, el la siguió tranquilamente y la abrazo por la espalda, bajo un poco su cabeza acercándose a su oído- no somos en realidad hermanos- susurro, la chica quedo algo congelada. ¿Qué era lo que estaba diciendo?¿se había enloquecido del todo?.

    - ¿Por qué dices eso?- replico la chica inmediatamente sin voltearse, estaba aun bastante colorada por el acercamiento de aquel chico.

    - Mi papa me lo dijo todo- sonrió, la situación de verdad le agradaba- tu no eres hija de el- la volteo y la miro a los ojos-

    - No mientas- dijo la chica tratando de desviar su mirada y soltándose de él, sirvió el té que había comenzado a preparar- toma- sonrió dándole un poco a Kuranosuke- ya se te congelo la cabeza.- el solo sonrió y bebió un poco, hacia bastante tiempo no tomaba un té preparado por ella.

    - ¿Qué ganaría yo mintiéndote?- el tenia razón, ciertamente no tenia sentido que el mintiera sobre aquel asunto y lo conocía bastante bien como para saber cuando mentía y este no era uno de esos momentos.

    - Ya veo porque me hecho de su casa- dijo algo mas pensativa- no quería tener a una “loca” al lado de su hijo y mas aun sabiendo que no era su hermana ni nada que los relacionase- respiro, se había dado cuenta de sus ultimas palabras, no eran hermanos, se sonrojo, quiso opacar los posibles pensamientos que vendrían a su mente, debía hacerlo- me dices por que ves a Zero? Y no salgas de nuevo con eso de “es una larga historia"- hizo con sus manos las forma de las comillas

    - Yo tenia uno como el también- dijo si mas, la chica volteo a verlo sus ojos se habían inundado de tristeza. – mi padre me lo quito, lo tuve un poco antes que el tuyo- explico- el solo me lo quito y jamás lo volví a ver.- Shizuka lo abrazo, siempre había sido una buena hermana apoyando a Kuranosuke en los momentos mas tristes y le dolía no haber sabido aquello- ¿Sabes hace cuanto no me dabas un abrazo?- pregunto abrazándola aun mas, ella solo sonrió, había pasado mucho tiempo desde que le había dado un abrazo.- Gracias- susurro despegándose del abrazo de la chica

    - Pero porqu….- su pregunta fue interrumpida, los labios del Kuranosuke se encontraban presionando los suyos pidiendo un beso, y cuando cayo en la cuenta de lo que estaba sucediendo era tarde, ella había respondido a ese pedido y se encontraban dándose un beso, un beso esperado por mucho tiempo, que guardaba sentimientos desde hacia varios años…

    - Siento interrumpirlos pero… ¿no se supone que esto no esta permitido?- Zero se había despertado y ahora jalaba a Kuranosuke de las mejillas para que dejara de besas a Shizuka. Los dos se despegaron y Shizuka tomo a Zero para que no siguiera jalando al chico. Los dos se miraron y extrañamente sonrieron, ignorando toda la cantaleta que les estaba dando Zero sobre lazos familiares y moral.


    **

    - Kira...- el chico llama la atención de la chica que al parecer se había quedado profundamente dormida- Kira?- se volteo a verla, en realidad no lo estaba escuchando, la tomo en sus brazos y la subió hasta su habitación, recostándola en su cama con cuidado- descansa- dijo en voz baja cubriéndola con las cobijas. Camino hacia la puerta y antes de cerrar la puerta volteo a verla, la tranquilidad con que dormía solo se debía a una cosa: su presencia.

    Sorpresivamente se encontraba devolviéndose y suavemente poso sus labios en los de la chica sin despertarla, se sonrojo y salió rápidamente de la habitación, cerro la puerta y respiro, no poda creer lo que había hecho, entro al baño y se hecho un poco de agua en la cara, se miro en el espejo y solo podía pensar en que ella le gustaba realmente.


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    Re: Maid Coffee

    Mensaje por Kira Hatake el Lun Jul 16, 2012 7:48 am

    Capítulo 13



    Kira despertó la primera, ya no se sentía tan asustada como el día anterior y todo gracias a Ryou quien la había reconfortado a su manera. Ella no recordaba cómo había llegado hasta su cama, pero si recordaba una sensación cálida sobre sus labios mientras dormía.

    Preparó el desayuno y cuando ya estuvo listo fue en búsqueda de su inquilino. Tocó a la puerta un par de veces, pero como no recibió respuesta, entró encontrándose a Shishido durmiendo plácidamente.

    - Despierta que tenemos que ir a trabajar- dijo Kira moviendo un poco el cuerpo de Ryou.

    - Mmm… ¿Eh?- el muchacho parecía no comprender muy bien lo que ella le decía- Cinco minutos más…

    - Tenemos que ir a trabajar- dijo Hatake sonriendo ante esa actitud tan adorable y poco común de Ryou- He preparado el desayuno, así que te espero en el salón para desayunar juntos.

    El muchacho no tardó mucho en salir de su habitación y la comida fue bastante tranquila. Se encontraban lavando los platos cuando Kira inició una conversación.

    - Ryou ¿Cuándo regresaras a tu casa?

    - ¿Es que te resulto molesto aquí?- preguntó él levemente ofendido.

    - No, no es eso, es que pienso que tu familia debe estar preocupada.

    - Lo sé, pero cada día los llamo para decirles que estoy bien- dijo mirando a la rubia- Además estoy muy bien aquí en tu casa.

    - Así que es eso- sonrió Kira- Pero por más que te hagas el cabezota sé que extrañas tu casa.

    -Voy a quedarme aquí- dijo él más que convencido.

    - Entonces voy a tener que pensar una manera para que pagues los gastos- dijo Kira risueña guiñándole un ojo.

    - ¿Ah sí?- preguntó él acercándose a ella de tal manera que Kira quedó acorralada entre él y el mueble- ¿Cómo?

    Para que engañarse, ya iban muchas veces en las que se acercaban tanto y que estaban a punto de besarse y que después no ocurría nada; o bien los interrumpían o por propia torpeza. Y la verdad es que la necesidad de rozar sus labios con los de Kira lo estaba matando. Ella parecía entender lo que sus ojos estaban expresando porque sus manos rápidamente se aferraron a su camiseta reduciendo aún más la distancia entre ellos. Tan solo le hizo falta un pequeño movimiento para besarla. Kira rápidamente le correspondió. Estaban tan faltos de contacto que casi parecía que se iban a desgastar sus labios del rato que llevaban besándose, pero es que ninguno de los dos quería separarse, ni para tomar aire.

    - No puedo marcharme ahora- susurró Ryou sobre los labios de Kira- No ahora que sé que debo protegerte.

    - No solo debes protegerme a mí, hay más gente, pero…- ella parecía perdida en la mirada castaña del muchacho- también debes protegerte tú, no soportaría que te pasara algo por mi culpa- cuando terminó de decir eso se vio envuelta por los brazos de Ryou en un cálido abrazo.

    Kira y Ryou estaban tan pendientes el uno del otro que no fue hasta ese momento en que ella notó a su pequeño shugo, Loggie, estirando entre sus pequeñitas manos su camiseta intentando llamar su atención.

    - Kira por favor, escúchame- el pequeño estaba sonrojado pues había visto toda la escena entre los dos jóvenes- Algo terrible ha pasado.

    Hatake se separó de Shishido y sujetó entre sus manos blanquecinas a Loggie pidiéndole que se explicara.

    - Kuranosuke-san ha llamado a tu móvil, pero como no contestabas lo he hecho yo… es algo terrible…- el pobre shugo se notaba nerviosos y asustado.

    - Di qué ocurre- instó Ryou atento.

    - Al parecer…. Han atacado a Shizuka en su casa- explicó- Y lo peor de todo es que… se han llevado a su shugo Zero.

    - ¡Ah! Es horrible- dijo Kira- ¿Dónde está Shizuka ahora? Debemos ir con ella.

    - Shiraishi me dijo que se encontraban en su piso y que vayamos enseguida.


    ***


    Cuando llegaron Shizuka estaba tumbada en un sofá mientras Ayumi con mucho cuidado curaba una herida que ésta tenía en la cabeza y que llegaba hasta su ceja. La muchacha estaba pálida y reflejaba una debilidad causada posiblemente por el golpe recibido. Shiraishi estaba recostado sobre la pared mirando por la ventana que tenía al lado, por las manchas que había en su ropa y en sus manos se podía ver que había sido el primero en encontrar a Shizuka.

    Kira rápidamente se acercó hasta donde estaban Shizuka y Ayumi, arrodillándose al lado de ellas y agarrando la mano de la primera.

    - Shizu-chan- ¿Qué ha pasado?- preguntó.

    - Kira… todo fue… tan rápido…- empezó la chica, iba despacio, todo le dolía.

    ***

    Poco después de que Kuranosuke se marchara de su casa, Shizuka pudo por fin respirar con tranquilidad. Cuando cerró la puerta una vez que la figura del muchacho se perdió entre la niebla, suspiró. Habían sido muchas cosas las que habían ocurrido ese día. Primero fueron esos extraños que habían seguido a Kira y a Ryou; no habían aparecido desde que tanto Hatake como ella se encontraron con Ayumi y la salvaran. Y segundo… ese beso con Kuranosuke, había removido todo su ser. ¿Era posible que sintiera algo por él, al que había considerado su mejor amigo, su hermano?

    Estaba pensando en ellos cuando un ruido en la planta superior de su casa la alarmó. Rápida corrió hasta su mochila que reposaba encima del sofá y de ella sacó una navaja. No tardó en notar la presencia de su shugo a sus espaldas. No hacía falta hablar para saber que el pequeño ser también había escuchado aquel ruido y que estaba tan asustado como ella en aquel instante.

    Estuvieron en silencio un par de segundos, pero ahora claramente se escuchaban pasos que se acercaban a ella. Shizuka pensó a marchas forzadas una manera de salir de allí, la única salida que veía era correr hasta la puerta y huir lo más rápido posible, con algo de suerte alcanzaría a Kuranosuke y ambos podrían hacer frente a aquellos que habían osado irrumpir en su casa.

    Se preparó para salir corriendo, asegurándose que Zero también lo hiciera, pero no había llegado a dar un paso cuando alguien la agarró por los cabellos, levantándola del suelo varios centímetros y provocando que su navaja se resbalara entre sus finos dedos. Shizuka ahogó un grito de dolor ¿Cómo podían ser tan rápidos si hacía tan solo un instante estaba ella sola en aquella habitación?

    Pataleó, pero aquel que la sujetaba por el pelo la levantó aún más, provocándole más dolor y que quedará cara a cara con él. No podía verle muy bien el rostro pues llevaba puesta unas gafas con unos símbolos extraños que le cubrían la mayor parte de ésta, pero lo único que sabía es que era mucho más grande, fuerte y alto que ella y que venía acompañado.

    - Tranquila muchacha, si no te resistes y vienes con nosotros, no sufrirás ningún daño y tampoco tu shugo- dijo aquel.

    - ¿Quiénes sois? ¿Y qué queréis de nosotros?- Shizuka vio como también habían atrapado a Zero en una pequeña cajita de cristal.

    - Solo queremos saber cosas y para eso os necesitamos.

    - ¡No pienso irme con vosotros!- la joven le propinó un puñetazo en la cara, con lo que consiguió que la soltará y que las gafas que llevaba aquel hombre cayeran a escasos centímetros de ella.

    Shizuka rápido guardó aquellas gafas en el bolsillo de su chaqueta. El mismo hombre se recuperó con facilidad del golpe dado por Shizuka y como si aquella no fuera más que una muñeca de trapo la lanzó contra una pared, causando un tremendo alboroto y que Shizuka chillara de dolor. El shugo de la chica veía todo horripilado, no sabía qué clase de magia tenía aquella caja, pero no podía moverse ni utilizar su poder.

    - Shizuka ¡Márchate! ¡Huye!- gritó el ser temiendo por la vida de su dueña, si ella moría, él también lo haría.

    La muchacha a duras penas se levanto del suelo, mirando a Zero y a los intrusos de su casa. Había por lo menos cuatro, esos eran los que alcanzaba a contar con la vista, pero quién le podía asegurar que no había más dentro de la casa. Fueron unos segundos agonizantes en los que Shizuka pensó en las posibilidades que tenía de salvar a Zero y huir de allí; y para que engañarse si sabía que no tenía ninguna. Se mordió el labio inferior, frustrada.

    - Zero ¡Perdóname!- se disculpó derramando lágrimas- Pero prometo que te buscaré y te salvaré.

    Y sin darle tiempo a sus opresores saltó por la ventana que tenía a su derecha y corrió lo más rápido que pudo con las pocas fuerzas que le quedaban.
    ***

    - Esto es horrible- dijo Kira mirando a Shizuka, consternada.

    - Hay una cosa que me pregunto- susurró Ayumi por primera vez des de que Kira y Ryou habían llegado- Si los shugos solo los podemos ver las personas que tenemos uno ¿cómo es posible que esas personas también los vieran?

    - No sé si tendrá mucho que ver, pero esas personas llevaban unas gafas con unos símbolos extraños- Shizuka se removió un poco y de uno de los bolsillos de su chaqueta sacó un objeto- Como éstas.

    - ¿De dónde las sacaste?- preguntó Ryou arrebatándoselas para inspeccionarlas.

    - Se las quite a uno de esos hombre antes de marcharme- Shizuka no pudo evitar que una mueca vistiera su rostro de tristeza- Lo peor de todo… es que tienen a Zero con ellos.

    - Tranquila Shizuka, lo encontraremos- dijo muy convencido Kuranosuke.


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